España, Opinión, Racheando

A Dios rogando y en las iglesias votando

El 1-O España vivió una de las crisis más importantes desde la transición de 1978. En unos momentos en el que la sociedad está totalmente dividida por las decisiones de políticos que sólo quieren conseguir sus propios logros.

Como la sociedad, la Iglesia se ha dividido en independentistas y constitucionalistas y la guerra desde los púlpitos se vio desde el primer minuto de apertura de unos colegios, que no debían estar abiertos por decisión judicial, el posicionamiento pro y contra llegando a verse escenas de recuento de papeletas dentro de una Iglesia con el pueblo expectante mientras se cantaba a la Virgen de Montserrat. Al día siguiente, los dirigentes de la Iglesia Catalana expresaron su malestar con lo ocurrido el día anterior, no por romper la ilegalidad, sino posicionándose y fomentando esta ruptura legal, sin que hasta ahora se les haya dicho nada en contra ni reprobando su actitud.

Sin entrar en por qué siempre los más independentistas son los que dirigen y gobiernan, ni entrar en las clases sociales, entiendo realmente que, como parte de la sociedad en la que vivimos, la Iglesia pueda pensar libremente a favor o en contra, pero no se deben utilizar los púlpitos ni los sermones en favor de romper la sociedad catalana. Unos llaman a la defensa de la integridad territorial mientras en la parroquia de al lado llaman a la independencia.

La Iglesia debe ser integradora y no entrar en la política, solo en la moralidad y la ética a través de la visión evangélica en la vida actual. A Dios rogando y con el mazo dando, siempre será así hasta que el Vaticano ordene cambiar, cosa que debería hacer si no quieren ver como se desmarcan casillas de la Iglesia en el IRPF.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información. ACEPTAR
Aviso de cookies