Doñana, Opinión, Sendero de Sueños

A ti, madrina

Hoy quiero dedicar mis palabras a una persona y una Hermandad muy especial para mí, que no es otra que mi Hermandad Madrina, la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Lucena.

Para mí no es otra más y no sólo porque sea la más antigua de la provincia, mi madrina, sino porque la siento mía. Y lo siento así porque así me lo han demostrado sus hermanos, entre ellos, su Presidenta, Araceli Rodríguez; aunque antes de ella estuvieron otros que me acogieron igual.

Sin embargo quiero dedicarle unas palabras a Araceli y lo quiero hacer porque soy consciente de lo duro que va a ser este Rocío para ella. Su corazón lo tiene dividido entre tres lugares: su pueblo, donde se queda mucha gente de su Hermandad, la tierra prometida a orillas del Atlántico y en ese lugar al lado del Mediterránea donde hay alguien que lucha con todas sus fuerzas para ir de nuevo con su gente a ver la cara de la Virgen.

Araceli, como ya te sucedió una vez la Virgen posará su mirada de Madre sobre  para darte las fuerzas necesarias para afrontar un nuevo año de lucha, sacrificio, pero también de recompensas.

No tendrás que ir a buscarla, Ella te va a encontrar en cada momento. En los escalones  Villamanrique, en la entrada en la aldea, en la salve de la presentación, en tu encuentro con Córdoba, en el rezo del rosario, pero sobretodo en el sublime momento en el que se rece la salve con la Madre en hombros de los almonteños.

La Virgen te mirará y lo hará para darte  aliento en el camino de la vida.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información. ACEPTAR
Aviso de cookies