Córdoba, Doñana, Opinión, Sendero de Sueños

¿Dónde estabas tú?

¿Dónde estabas? Esa es la pregunta que me hice tras vivir uno de los momentos más sublimes que he podido vivir a los pies de la Madre.

¿Dónde estabas tú mientras cientos de corazones latían al mismo compás? ¿Dónde estabas tú mientras los ojos de muchos se llenaban de lágrimas de agradecimiento por la intercesión de la Virgen ante una enfermedad?

¿Dónde estabas tú mientras los más pequeños jugaban a sus pies a tirarle besos a la Pastora Almonteña y a rezar un Rosario de inocencia?

¿Dónde estabas tú mientras la luna iluminaba la cara de la Señora y nos recibía con los brazos abiertos? ¿Dónde estabas tú mientras Córdoba se postraba ante Ella bajo la unión que hoy en día parece no hacer acto de presencia?

¿Dónde estabas tú mientras nosotros estábamos ante la Gloria?

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