Enfoque, Opinión, Sevilla

El mensajero siempre muere

La historia se repite una y otra vez, y quizá quienes nos dedicamos a la humilde labor de informar, y a la más modesta aún de opinar, pecamos de no señalarlo cuando es necesario. Cuando alguien que dedica parte de su tiempo y esfuerzo a informar sobre las Hermandades, parece que queda expuesto no sólo a la crítica del lector, cosa que entra dentro de lo razonable. Igual que quien escribe puede dar su opinión sobre cierto tema, el lector puede estar de acuerdo o no con ella, y expresarlo.

Pero lo que carece de toda lógica, para mí, es que la Cofradía sobre la que se informa o, en su defecto, se opine (siempre que sea de forma respetuosa) entre a afear públicamente el trabajo del periodista o de quien, como decía anteriormente, dedique su tiempo en pro de la Semana Santa y las Hermandades. Ha sucedido recientemente en Sevilla, y viene sucediendo con cierta asiduidad tanto en la capital andaluza como en otros puntos de nuestra tierra. Lo que llama en el caso más reciente que hemos visto, el desmentido público de la Hermandad de los Estudiantes a una información de Pasión en Sevilla, es que esta información no deja en mal lugar en ningún caso a la corporación del Martes Santo.

Por el contrario, de las líneas de José Cretario -o Fran López de Paz, como prefieran-, se desprende una defensa a las Hermandades sevillanas en general, y a la de los Estudiantes en particular ante la nueva situación en la que se mira con cierto desprecio a todo lo que tiene que ver con la Iglesia, en la que las corporaciones religiosas han de andarse con pies de plomo a fin de no molestar a los intolerantes. Precisamente por ello resulta más inexplicable que la Cofradía sevillana haya realizado un comunicado oficial público para desacreditar la información del diario digital. ¿Estamos perdiendo el juicio? ¿Se pretende defender a quien nos ataca sin tapujo mientras que se ataca a quien trata de defender a las Cofradías?

Entra dentro de lo razonable que la información no fuera totalmente veraz. Quien escribe también es persona y tiene derecho a equivocarse, igual que muchas Hermandades cometen errores y los periodistas son condescendientes con ellos, pecando, quizá, de un buenismo que no siempre es correspondido. Pienso que lo más lógico si una Hermandad ve una información que no se corresponde con la realidad es que se dirija al medio informativo en cuestión, para corregirles por privado y que la información pueda ser modificada para ajustarse a la verdad. Pero no hay derecho a que las Cofradías muerdan la mano de quien “les da de comer” o, al menos, realiza una encomiable labor de divulgación de toda actuación llevada a cabo por las corporaciones religiosas. Mucho tienen que agradecer las corporaciones sevillanas -y las que no, también- a la labor que realizan medios como Pasión en Sevilla, que da testimonio de la vida y milagro de la inmensa cantidad de Hermandades durante todos y cada uno de los 365 días del año. El mensajero siempre está sometido a fuego enemigo, pero lo que no se espera uno es que también deba dirigir su mirada a su retaguardia, parece que también vienen balas desde ahí…

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