Córdoba, En mi Huerto de los olivos, Opinión

La casualidad

Parece ser que últimamente cuando suceden las cosas, “parece ser” que suceden porque la casualidad se da sin que nadie tenga que ver nada de nada. Y es que “parece ser” que, suceden por la improvisación misma, o sea como si se hubiesen caído del mismo cielo o de lo alto de la rama de algún árbol. Pues de verdad, nada más lejos de realidad. Y lo peor de todo que quienes mueven los hilos no son ni capaces de dar ni un poquito la cara.

Y así nos seguimos encontrando mes a mes, semana a semana y día a día, que la casualidad es la que conlleva todos los actos que nos acontecen en los últimos tiempos por doquier. ¿Algunos de ustedes conocen a la casualidad? Para que me la presenten que le tengo que decir un manojo de cosas que por culpa de ella me acontecen y no doy crédito a ellas.

Pero vamos que no espero que por mucho que hable con ella me cambien las cosas, pero es muy triste que al final de todo, te des o nos demos cuenta que fue porque alguno o alguien movió algún hilo para fastidiar a los demás. Estoy esperado que muevan algún hilo para que me den una buena noticia o acontecimiento que me afecte positivamente, aunque sea por casualidad.

Entonces espero que si la conozco o presentan le pueda invitar a una cerveza, o a una jarra de rebujito, yo a ella. Mejor no, que lo haga ella, que seguramente le costara menos, ya que si sabe mover tan bien los hilos espero que mueva esos también, aunque dudo mucho que sea capaz de demostrarlo y menos aún de darse a conocer.

Bueno terminada esta introducción un poco “jodida”, vámonos a lo que nos interesa de verdad a los jartibles cofrades de la ciudad califal. Cuidado que lo mismo hay ya por estas lindes, quienes quieran cambiar o enmascarar la historia y ponerla a su gusto o antojo como hacen en otros lugares. Que según nos interese a cada uno así hacemos con nuestra historia, o será por culpa de la casualidad.

Es por lo que, apenas hace un mes acabó nuestra Semana Santa “nueva”, y ya tenemos aquí la feria de Ntra. Sra. de la Salud. Qué alegría, qué alboroto… ya saben como sigue la frase, y nos volveremos a reunir en las casetas en las cuales estemos más a gusto y en ellas departiremos, pues todos esos temas que son de actualidad candente dentro del mundo de las hermandades. Y lo haremos sin ningún pudor, ya que lo haremos en las mismas casetas de donde sean las noticias, o lo haremos donde nos de la gana, pero será en torno a una cerveza en la mano y algún plato que degustaremos con la misma delicadeza que cuando estemos comentando las últimas noticias cofrades, que hay muchas, se lo puedo asegurar, pero que por prudencia y elegancia no se ponen aún en lo alto del tapete.

Así que se hablará de lo que pasó hace poco más de une mes, de lo que nos gustó, de lo que no nos gustó, de las bandas que hubo, de las que no habrá o cambiarán de ubicación cofrade, las elecciones que se avecinan en ciertas hermandades, los cambios que se oyen en el mundo de los capataces, tiraremos piedras más de uno y esos mismos unos deberían de no levantar la mano, porque se les ve y se les conoce de hace un tiempo ya y todos sabemos de donde cojean. O sea que pueden hacer hasta el ridículo, porque encima son tan orgullosos que no reconocen sus errores, y no saben pedir disculpas o perdón, como hacemos otros. Y ya lo mejor de todo será hablar del mal ajeno, deporte favorito de muchos, qué vida más aburrida tienen esos, a estos les digo qué alegría, qué alboroto…

Así que tengan cuidado vaya a ser que el culmen de éxtasis de la crítica se le indigeste a más de uno un pedazo de flamenquín, o ese barquito de salmorejo, o se les atragante el simple hecho de dar un sorbito a la copa y vean entrar por la puerta a aquél de quien estén hablando, perdón criticando a mala leche, y cuidado con los excesos que algunos no están para muchos porque entre la mala leche concentrada y su aspecto le puede dar algo.

Sean felices, si su conciencia se lo permite, y extrapólenlo, la felicidad. Su amargor queden se lo para ustedes, les sienta mejor que a los demás. Disfruten de la feria y a vivir que son dos días, pero vivan felices no amargados.

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