Córdoba, La taberna de Julio, Opinión

Redes sociales y mala memoria

Niño, puede parecer mentira, pero no, no lo es. Hay personas elegidas para ser hermano mayor que nunca estuvieron preparadas para serlo y, sin embargo, ahí están. Se empeñan en demostrarlo haciendo gala de malas maneras utilizando sus redes sociales personales para intentar, digo yo, defenderse de las críticas que no les gustan utilizando palabras ya de por sí impropias de cualquier persona que tiene un mínimo de educación y de sentido común… cuando menos del cargo que representan.

A estas alturas de la película, niño, no espero que nadie del Obispado haga una llamada al orden. Paradójico también esto, porque a alguno por una broma tan inocente como inapropiada grabada en un desafortunado vídeo sí que le obligaron a dimitir.

Volviendo a tratar de aquel hombre del que empezamos a hablar, en ese mensaje que dejó en las siempre peligrosas redes sociales, en las que nunca se sabe quién puede leerte, nuestro ilustrado amigo demostró, además de unas exquisitas formas, una falta de memoria total y absoluta. Uno no puede mofarse de la labor de una junta de gobierno anterior, por muy mal que aquella desempeñase su labor, cuando ese uno formaba parte de ella… ¡Es de sentido común!

¡Ay, niño! Con este nivel que se gastan algunos hermanos mayores el futuro inmediato no promete nada bueno. Si un hermano mayor se alegra de tener su cofradía convertida en un polvorín, mal vamos. Su labor debería ser siempre, más bien, velar porque en ella reinara la concordia. Visto está que no.

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