Córdoba, El suspiro del Ángel, Opinión

Restauraciones, martillos y rupturas

Suspira el querubín al recordar las grandes restauraciones que sobre imágenes del jefe se han hecho recientemente, por mucho que a la orilla de la cuesta no estén precisamente contentos y se quejen por quejarse. Suspira por los brindis al sol que algunos hacen con tal de poner palos en ruedas aun cuando se carezca de argumentos a la vista de los magníficos resultados.

Suspiros alados porque sabe que hubo uno que intentó vender a su amigo y dejarlo sin tocar el martillo pretendiendo así quitarle la fe, aunque el tiro acabara saliéndole por la culata. Suspira y resuspira porque sabe que el traidor pisa más el infierno que el cielo y conociendo la profesión de aquel el hecho tiene delito.

Suspira el Ángel escuchando en las alturas por lo que un día se pudo romper y sólo llegó a quebrarse aunque luego volvió a poder romperse sin que la sangre llegara al río. Suspira compungido porque hay quien piensa que a la tercera va la vencida y que si tras el nombre ya no queda nada mejor es cortar amarras con quienes prefieren cruzar el puente.

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información. ACEPTAR
Aviso de cookies