Candelabro de cola, Córdoba, Opinión

Sigo pensando que sobra la Universitaria

En primer lugar, agradecer las críticas recibidas al artículo de la pasada semana, “Sobra la Universitaria”. Tanto las escritas como las no escritas, porque me van a permitir que tanta callada por respuesta a un texto tan crítico como el de la semana pasada me haga pensar que son muchos los que coinciden con lo escrito, por mucho que sea políticamente incorrecto poner en negro sobre blanco todo lo aquí dicho. Por otra parte me alegra enormemente que haya personas que no coincidan con mi parecer ya que, si todos pensásemos absolutamente igual, esto sería muy aburrido. Lo que no sobran nunca son las opiniones educadas por duras que sean (que ésta en cuestión lo era, dura y educada). Lo que no vienen a cuento son los insultos y las descalificaciones que algunos se gastan, pero bueno. Sí hay quienes no saben utilizar otros argumentos, qué le vamos a hacer. Finalmente concretar a nuestros estimados y apreciados detractores que Gente de Paz no es un blog. Gente de Paz es un medio de comunicación con forma jurídica de asociación con estatutos propios dedicada a difundir información y opinión cofrades a través de una página web. En cualquier caso muchísimas gracias por seguir leyéndonos. Si después de cinco años seguimos existiendo es, sin duda, en parte, gracias a ustedes.

Por supuesto quiero seguir manifestando desde estas líneas que sigo pensando exactamente igual que la semana pasada. Y hoy me apetece profundizar en mis argumentos porque creo que algunos no han sabido o no han querido entenderlos. Lo más probable es que yo no estuviera certero en mis explicaciones. Voy, por tanto, a intentar exponerlos con mayor claridad.

I. En esta sección no se critica a la Universitaria por ser una Cofradía “diferente”. Ánimas, a lo largo de sus casi setenta años de historia, es una Cofradía diferente al resto y no encontrarán en esta sección una opinión similar a la emitida sobre la Universitaria. Tampoco pienso igual sobre el Vía Crucis. Ambas Hermandades tienen cosas que me agradan mucho y otras que no me convencen tanto. Pero en ningún momento diría que sobran en nuestra Semana Santa. La Universitaria, para mí, sí.

II. Yo no critico en sí la existencia de la Universitaria. Critico la existencia de la Universitaria tal y como está concebida por el señor Villar incluida en la nómina de las que hacen carrera oficial. Es decir, si siguiera saliendo en las vísperas, me parecería estupendo. Recuerdo, por cierto, que en su día su incorporación a la Semana Santa provocó rechazo por parte un gran número de Hermandes y las reticencias de la propia Agrupación de Cofradías, dirigida ya por Gómez Sanmiguel, que recomendó a la Hermandad, palabras textuales, “hacerse fuerte y crecer en las vísperas”. Recomendación totalmente coherente y acertada pero tristemente desoída.

III. No es justo, se me pongan ustedes verdes, colorados o amarillos, que la Universitaria perciba subvención por sus dos pasos. Por una razón sencillísima: porque los pasos de la Universitaria no tienen el más mínimo mérito artístico. Pero no es que no lo tengan ahora. Es que, hasta la presente, esos pasos son definitivos. Es decir, no son como los comienzos de la Soledad, la Cena, el Perdón u otras que empezaron de manera modesta pero con un proyecto ambicioso de fondo. ¿Qué provocamos permitiendo que la Universitaria siga haciendo estación de penitencia dentro de la Semana Santa de esta manera? Pues que cualquiera se pueda incorporar a ella sin trabajar absolutamente nada. Y aquí hay muchos que se parten el espinazo vendiendo loterías, montando cruces de mayo y casetas de feria para tomarlos por el pito del sereno. Oiga, ¿cómo se explica que la Cena o a la Agonía que, con todos los esfuerzos que están realizando para su primera salida de sus Titulares marianas, estos señores de la Universitaria se lo están llevando calentito por nada? El trato que recibe la Universitaria no es justo por la sencilla razón de que el mérito artístico de sus pasos es nulo. Y va a seguir siéndolo, salvo cambio de rumbo de 180 grados -que ni está ni se presume- en un futuro. Si aceptamos a la Universitaria así, ¿por qué no podría la Quinta Angustia, por poner un ejemplo, presentarse en carrera oficial con su Titular sobre una parihuela pelada y mondada? Urge que la Agrupación tenga una comisión artística ya que tenga criterio y autoridad para evitar estos desmanes.

IV. Lo quieran ustedes o no, la Universitaria baja el nivel del resto. Y no solamente por su imagen, sino porque al ser receptores de la subvención que la Agrupación destina a las Hermandades, penaliza al resto que sí trabajan por mejorar su patrimonio y su imagen. Dicho más claro, la Universitaria detrae fondos a Santa Faz para su nuevo proyecto de palio, al Císter para concluir el dorado de su paso de misterio, al Prendimiento y al Buen Suceso para avanzar en la ejecución de sus pasos, a la Agonía para poder procesionar a la Virgen de la Salud… Y por supuesto para mejorar sus actividades cultuales y caritativas.

V. Los bastones de pastor y los tunos no tienen cabida en un cortejo de la Semana Santa de Córdoba. Así a las claras. Esto no es serio, ni es cofrade, ni tiene justificación posible. Lo diga quien lo diga.

VI. Respecto a que la Universitaria permite saber cómo era el pasado de las Cofradías de Córdoba, nones. No cuela. La Universitaria parece más una Cofradía actual de Zamora (con todos los respetos para Zamora) que de Córdoba. Si quieren ir a los orígenes de la Semana Santa de Córdoba, salvo error u omisión por mi parte, el señor Francisco Mellado, pregonero de la Semana Santa de este año, tiene un estudio sobre cómo era el palio de la antigua Virgen de la Soledad de la Iglesia de la Merced. Preocuparse por recuperarlo sería una magnífica idea.

VII. El número de nazarenos debería empezar a ser un factor a tener en cuenta para incoporarse a la carrera oficial. Si uno no llega a un mínimo decoroso pasados unos años, lo que debería hacer es replantearse si su sede es la más idónea para crecer, fusionarse con otra corporación o, en último término,  preguntarse si es pertinente la existencia como tal de la cofradía en cuestión.

VIII. Por último, para todos aquellos hijos del buenismo y que defienden a la Universitaria en sus modos actuales con el benévolo argumento de “pobrecitos, déjalos” decirles que yo soy partidario de la meritocracia. No olviden que la diferencia entre la Universitaria y Piedad de Palmeras o Agonía (por citar dos Hermandades a las que tradicionalmente ha sido muy fácil atacar desde todos los ámbitos cofrades) es que estos últimos hacen lo que buenamente pueden para alcanzar niveles dignos -dignísimos- a pesar de estar instalados en barrios muy humildes mientras que los primeros hacen lo que les da la gana.

He dicho.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información. ACEPTAR
Aviso de cookies