La Hermandad del Calvario presentará dos importantes estrenos la próxima Madrugá. Por un lado los nuevos faldones para el paso de palio de Nuestra Señora de la Presentación ejecutados sobre terciopelo burdeos por el bordador José Ramón Paleteiro, en base al diseño realizado por Adoración Velasco Núñez. El dibujo se ha inspirado exclusivamente en la maestría de los bordados que Juan Manuel Rodríguez Ojeda ya realizara para Nuestra Hermandad en el primer tercio del siglo XX.
En concreto se reproducen los bordados de los antiguos respiraderos (para la faja principal y greca inferior) y la greca perimetral del manto de salida de 1916 (para la greca superior). En el faldón delantero se representa el emblema de María y en los laterales sendos óvalos. Todo ello basado en el concepto de la horizontalidad baja mediante la regla de los tercios, de esta manera se contribuye considerablemente a favorecer ópticamente al ensanchamiento del conjunto del palio. Aun siendo una obra nueva que viene a enriquecer el exquisito patrimonio de la corporación, en ella se reproduce fiel y respetuosamente su acervo histórico, ya que son una acertada inspiración del legado de Rodríguez Ojeda para Nuestra Señora de la Presentación.
Además, tal y como ya adelantamos en Gente de Paz, el Cabildo de oficiales celebrado el pasado 18 de Enero acordó la incorporación de una nueva insignia para el Cortejo penitencial que ya se encuentra en fase de ejecución y que sustituye al denominado como “Guión de la Redención”. Se trata de una bandera que recuerda la vinculación de la hermandad con la Real Parroquia de Santa María Magdalena, confeccionada en tejido de damasco carmesí con el escudo parroquial en el centro. El asta de la bandera y las varas serán las utilizadas hasta ahora por el señalado Guión de la Redención, lo cual abarata el coste de la nueva insignia de forma considerable. La ejecución de la nueva bandera correrá a cargo del taller de Jesús Rosado, estando previsto su estreno para la próxima Semana Santa de 2017.

El palio de Nuestra Señora de la Presentación
Tras el incendio del manto, en 1915, el paso de la Virgen de la Presentación fue totalmente reformado. El 17 de abril de dicho año se aprobó en Cabildo de Oficiales la realización de un palio, un manto y unos faldones para la titular de la hermandad. Todas las obras fueron encargadas al afamado bordador Juan Manuel Rodríguez Ojeda. El palio tiene forma de cajón y fue bordado en oro sobre terciopelo granate. Los bordados del manto de terciopelo azul tienen una estructura simétrica bilateral. Para la concepción de ambas piezas Rodríguez Ojeda se inspiró en los modelos de los bordados sevillanos del siglo XVII.
El Viernes Santo del siguiente año, el 21 de abril de 1916, se estrenaron las tres piezas coincidiendo con el traslado de la hermandad desde la iglesia de San Gregorio a su actual sede en la parroquial de Santa María Magdalena. El palio señala la singularidad de la estética de su autor. La sobriedad de las líneas, la armonía del diseño y la perfección del bordado obtienen uno de los modelos más señeros de su etapa de esplendor comprendida entre 1900 y 1917.
En el año 1961 fue restaurado y pasado a nuevo terciopelo granate, además se bordaron con nuevos hilos metálicos las mallas de las caídas, alterando su estado primitivo. Estas labores se efectuaron en el taller de Carrasquilla. Entre los años 1990 y 1992 se volvieron a trasladar a nuevo terciopelo y malla los bordados del palio. Estos trabajos fueron realizados en el taller de José Manuel Elena. Este obrador recibió por dicha restauración el premio Demófilo, que otorga la fundación Machado.
El manto presenta una estructura simétrica bilateral que surge de un núcleo central y radial. En el año 1954 fue transformado y enriquecido por Cayetano González que, por aquellos años, diseñaba algunas piezas de orfebrería para la hermandad. Su intervención en la prenda fue considerable, pues varió la distribución de los bordados alterando y agregando algunos componentes decorativos. Estos cambios, al igual que el pasado a nuevo terciopelo, fueron llevado a efecto en el taller de Guillermo Carrasquilla Rodríguez, sobrino de Rodríguez Ojeda. En 1996, se volvió a restaurar en el taller de José Ramón Paleteiro Bellerín. Siguiendo la línea de enriquecimiento del paso, en 1930, se estrenaron los candelabros de cola, la peana, las jarras y la candelería del paso. Estas piezas fueron elaboradas por el orfebre local Jorge Ferrer. Cinco años más tarde, en la Semana Santa de 1935 lució la Virgen su actual corona realizada por la joyería Valdés.
En 1951, estrenó la Virgen una nueva saya diseñada por Cayetano González. Los bordados fueron realizados en el taller de Carrasquilla. La prenda sigue la estética del manto realizado en 1916 por Juan Manuel Rodríguez Ojeda.
Siete años después, en 1958, se bordaron en el taller de Carrasquilla los respiraderos actuales, siguiendo las trazas de un diseño de Cayetano González. Todos los dibujos de los bordados son distintos en cada una de las mallas que componen los respiraderos. Al siguiente año se estrenó el varal igualmente obra de Cayetano González. Para completar el espléndido conjunto del paso de palio fue labrada en plata, en 1993, una imagen que representa la Inmaculada Concepción. Fue concebida para la delantera del paso y se realizó en los talleres de los hermanos Delgado.





