La Hermandad de Pasión ha difundido en el día de hoy una curiosidad histórica que ha podido se acreditada gracias a la labor investigadora de José Roda, hermano de la corporación del Salvador, que es quien ha recibido de su buen amigo D. Enrique Guevara Pérez, reconocido investigador de la Semana Santa madrileña, la nota mecanografiada y firmada que se reproduce más abajo, junto a la nota explicativa redactada por el propio Roda. Se trata de un interesante documento procedente del archivo de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima de la Esperanza Macarena de Madrid, y que ha puesto sobre la pista de una curiosidad histórica desconocida para la inmensa mayoría de los hermanos de Pasión.
La Hermandad de Pasión explica que «al parecer, ya desde finales de la década de 1940 debía de existir en el seno de la Archicofradía una cierta inquietud favorable a la sustitución de su imagen titular mariana, Nuestra Madre y Señora de la Merced, que como bien sabemos no terminó de sustanciarse hasta el año 1966, cuando se produjo la bendición de la bellísima efigie esculpida por Sebastián Santos Rojas. El hecho es que desde el mes de abril de 1949 el prestigioso escultor José Rodríguez Fernández-Andes, por encargo de la Hermandad, se hallaba empeñado en la ejecución de un cuerpo para el Cirineo cuya cabeza, atribuida con fundamento a Juan de Mesa, se le había adquirido a él mismo, estando destinado a acompañar al Señor de Pasión en su paso procesional desde el Jueves Santo de 1950.
Según afirma la corporación, «durante esos meses de trabajo, Fernández-Andes tomaría contacto con el sentir de algunos de los cofrades y oficiales de la junta de gobierno respecto a ese embrionario deseo de cambiar la imagen de su Virgen», añadiendo que «no sabemos si por propia iniciativa o por expresa petición de algún hermano de Pasión, lo cierto es que dejó depositada en la casa de hermandad una Dolorosa que él mismo había realizado en 1945, ofreciéndola para su adquisición».
Tal y como recuerda el texto de la Archicofradía, Fernández-Andes falleció prematuramente, el 20 de febrero de 1950, sin haber podido rematar el cuerpo del Cirineo, labor que tuvo que afrontar un jovencísimo Luis Ortega Bru, mientras que la policromía corrió a cargo del laureado pintor Juan Miguel Sánchez. El hecho es que a los pocos meses, el 20 de diciembre de 1950, el hermano del finado escultor, Manuel Rodríguez Fernández-Andes, autorizaba a Ernesto Manzano para que retirara la imagen de la Dolorosa depositada en Pasión.
Al cabo de dos años, en 1952, esa hermosa Virgen se convertiría en la titular mariana de la Hermandad Sacramental y Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores de Rociana del Condado, donde sigue recibiendo el entusiástico fervor de sus hermanos.
Fuente Documental Archicofradía de Pasión
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