Una camarera de la Virgen de la Salud pregonará su primera estación de penitencia

Apenas una semana después de que se hiciera pública la identidad de la persona elegida para plasmar en bordado el diseño de Julio Ferreira para el palio de la Virgen de la Salud, Jesús Rosado y con la concreción de todos los nombres que están conformando la materialización del sueño colectivo de que la dolorosa de Miguel Ángel González Jurado ocupe un lugar de privilegio en la Semana Santa de Córdoba, la corporación del Naranjo ha anunciado el nombre de la persona que tendrá el privilegio de pregonar el próximo Martes Santo de la cofradía.

Una elección extremadamente simbólica, en la medida en que la junta de gobierno que dirige con gran acierto Carlos Recio, ha determinado que nadie mejor para traducir en palabras el sentimiento de toda una hermandad y de todo un barrio en el primer año en que la Virgen de la Salud camine bajo el cielo de Córdoba para encontrarse cara a cara con el Santísimo Sacramento del Altar en la Santa Iglesia Catedral, que una camarera de la Virgen, una de esas personas que gozan de a incalculable fortuna de estar siempre cerca de Ella, teniendo la suerte de poder tenerla como confidente y amiga.

Se trata de Josefa Luque González, una camarera íntimamente vinculada al barrio, a la hermandad y a la parroquia, no en vano en miembro de la Adoración Nocturna y está integrada en la Pastoral de la Salud Parroquial, con lo que su nombramiento fusiona de algún modo todos los grupos que laten en el corazón devocional del barrio, siempre alrededor del Santísimo Cristo de la Agonía y Nuestra Señora de la Salud. Un nombramiento que llena de responsabilidad, ilusión y felicidad a una hermana cuyo sueño hecho realidad podrá convertir en palabras de infinito amor a la Madre de Dios en un año único e irrepetible.