Un estudio sobre el estado del Señor y la estabilidad de bandas y capataces, aspectos esenciales del proyecto de Manuel Soto

MonteSion inicia oficialmente un proceso electoral que estará inevitablemente marcado por la concurrencia de tres candidaturas que aspiran, legítimamente a regir los destinos de la corporación de la calle Feria y cuyos responsables irán desgranando paulatinamente su proyecto para recibir el preceptivo respaldo mayoritario de la asamblea general de hermanos.

Uno de los candidatos, es el actual hermano mayor, Manuel Soto, sevillano de 62 años, abogado de profesión, que está casado y es padre de dos hijos. Es hermano de Monte-Sión desde 1971, y ha pertenecido a diversas Juntas de Gobierno siendo Secretario y Teniente Hermano Mayor. Desde 2013 es Hermano Mayor de la cofradía del Jueves Santo.

Soto, que expone con rotundidad que «no son momentos para cambios ni probaturas», sino de «consolidación en el que hay que trabajar con experimentación, sacrificio y humildad», al tiempo que subraya que «no es momento de probaturas o personalismo, es momento de consolidar y amar Monte Sion».

El candidato, que expone su experiencia y su gestión como aval para solicitar el voto, sitúa entre sus proyecto más relevantes la finalización de la obra de la Casa de Hermandad, que marca como «uno de los objetivos para los próximos 4 años, queriendo hacer de ella el centro de la Vida de Hermandad de todos nuestros Hermanos. Un espacio vivo y abierto a toda la Hermandad que sirva para fomentar la unión entre todos».

Una de las propuestas más llamativas de su proyecto es realizar un estudio sobre el estado de conservación del Señor de la Oración en el Huerto, complementado con las medidas preventivas y conservadoras de los Titulares de la hermandad. Todo ello con el referente del exitoso proceso de restauración efectuado sobre la Virgen del Rosario.

Otros puntos significativos de su proyecto son la conclusión de la organización y digitalización del archivo y del inventario de bienes encargado un grupo de expertos, un estudio del Altar para el Señor de la Oración, un columbario en el subsuelo de la capilla bajo la supervisión de la autoridad eclesiástica, la ejecución de nuevas Jarras de Plata, la restauración de la candelería o la renovación de ropas litúrgicas, la realización de nuevas insignias, así como la ejecución de nuevas piezas para el ajuar de los Titulares por parte del Taller de la Hermandad. Finalmente, Manuel Soto apuesta con meridiana claridad por la continuidad de bandas de música y los capataces. Un área en la que la estabilidad está plenamente garantizada.