¿Quién como Dios para proteger a la refulgente rosa del Sarón?

Así podríamos titular la estampa que puede contemplar todo el que ayer y hoy se acerque a la iglesia conventual de San José para besar la mano de nuestra Madre amada. 

La Santísima Virgen se nos presenta este año escoltada por San Miguel, protector de la Iglesia universal y San Rafael, custodio y protector de la ciudad de Córdoba. Ambas imágenes se relacionan con el taller del escultor cordobés del barroco Alonso Gómez de Sandoval.

En cuanto a la vestimenta, hay que destacar que luce el «Hábito Rico», una pieza ejecutada alrededor de 1760 y que llama la atención por la riqueza en la variedad de puntadas y el uso de piezas de plata, que aparece incrustada. 

Así mismo, estrena nuevas joyas: el medallón de la Virgen del Carmen, que es una pieza pintada sobre una plancha de marfil del s.XVIII montada sobre oro y adornada por perlas y piedras y un broche de oro y perlas valenciano de principios del s. XX.

El exorno floral está compuesto por rosa rosa, lilium oriental rosa, lisiantus rosa, astromelia rosa, diantus rosa, eucalipto y helecho. 

«Viña florida, del Sarón la rosa, te aclama el escabel de nuestro anhelo.»