El Ayuntamiento de Sevilla, dispuesto a cargarse los aforamientos no imprescindibles en Semana Santa

El diario ABC de Sevilla, citando fuentes municipales, ha asegurado este miércoles que el gobierno municipal que preside José Luis Sanz está dispuesto a terminar con los polémicos aforamientos que considera peligrosos en aquellos caso en los que se produce una importante aglomeración de público. La idea que se baraja desde el consistorio, siempre según la información adelantada por el diario sevillano, es utilizar vallados únicamente en las puertas de los templos y erradicarlos, salvo casos muy excepcionales, del itinerario de las cofradías.

Una medida que ya ha sido probada con éxito en las últimas salidas extraordinarias que se han producido en Sevilla, como la de las Angustias de los Gitanos, Valme o la Virgen del Patrocinio. Tanto es así que ni tan siquiera existió aforamiento alguno en la calle Pureza, un enclave que ha estado vallado, en buena parte de su trazado en Semana Santa en los últimos años. Y es que el Cecop ha optado, desde los sucesos de la Madrugá de 2015, por limitar el acceso a determinadas calles de los itinerarios de las cofradías, una medida criticada por el ahora alcalde, José Luis Sanz, en los últimos años y que ahora podía haber llegado a su fin. Conviene subrayar que en los últimos años se ha aforado calles enteras, con controles de acceso a las mismas e incluso sacando al público que camina delante de los pasos para impedir su acceso a las zonas valladas.

Todo ello en base al deseo del alcalde, manifestado en una entrevista concedida a la revista «Nazarenos», de limitar los aforamientos de calles durante la Semana Santa con motivo del discurrir de las cofradías al considerar que la medida ha sido «totalmente excesiva». «El vallado de algunas calles fue hasta peligroso. Me he encontrado tapones en determinadas vías por estar totalmente valladas», abogando por «hacer todo lo posible» por limitar los aforamientos. «Estamos estudiando este asunto. Quizás siga habiendo puntos donde sea necesario, como el Arco del Postigo, pero la cantidad de calles que vimos vacías de público al paso de una cofradía o el vallado excesivo vamos a dejar de verlo».

El regidor sevillano también se ha referido al uso indiscriminado de las sillas desplegables -las denominadas ‘sillitas’- en numerosos puntos del centro histórico, tanto en cruces como en calles estrechas, señalando al respecto que se está estudiando incluir este polémico asunto en una ordenanza, puesto que la Policía «no tiene la potestad clara de levantar a gente o prohibir sillas en determinadas calles». «Espero que pongamos un poco de coto a este tema. A lo mejor no en toda la ciudad, no en todas partes, pero creo que hay ciertos ‘puntos calientes’ donde bajo ningún concepto puedes encontrarte una fila de sillitas en el suelo, porque puede generar un problema serio si no empezamos a controlarlo», abunda Sanz. «También hay que tener zonas donde personas mayores puedan usar las sillas para una tarde de Semana santa».

En relación con la seguridad, Sanz también afirma que el delegado de Fiestas Mayores, Manuel Alés, está en contacto con el Consejo de Hermandades para ver en qué aspectos se puede mejorar la carrera oficial en este ámbito, sin desnaturalizar el recorrido. «¿Podría ser más segura? Pues seguramente sí, pero dejaría se ser la carrera oficial y de tener el sentido que tiene actualmente». «Se ha hecho en parte de Sierpes, aligerando sillas». En este sentido, «quizás nuestra acción vaya encaminada a estudiar si podemos darle otro poquito más a la seguridad, pero manteniendo la carrera oficial. Nosotros iremos siempre de la mano del Consejo».

El alcalde también habla del Centro Operativo de Coordinación de Emergencias (Cecop), que «es de las cosas que ha funcionado muy bien en los últimos años». De este órgano, que presta servicio en Semana Santa, destaca que se ha convertido en un ente «imprescindible» que supervisa los flojos de personas y las áreas municipales en todos los grandes eventos de la ciudad». Sanz respalda al Cecop para que en los casos que detecte «alguna circunstancias que pueda originar un problema serio de seguridad, se tomen las medidas oportunas y se cambie de la mano de las hermandades y el Consejo. No se interviene por intervenir, sino para garantizar la seguridad», subraya.

HORARIO DE BARES AL PASO DE UNA COFRADÍA

En la entrevista, Sanz reconoce que «tampoco entiende que un bar tenga que cerrar una hora antes» que la cofradía pase por la zona. «Otra cosa es que se tengan que quitar veladores. Hay que pensar que para muchos barrios, el día grande del año es el día que pasan por su puerta sus hermandades, y eso no podemos negarlo». «El año pasado y el anterior se vieron imágenes muy complicadas: gente que no tenía dónde ir al baño o tomar un café durante la noche. Aparte del baño, que hacen falta más servicios públicos en las calles todo el año, no tienen ningún sentido cerrar bares», añade. «creo que los incidentes o las ‘carreritas’ hay que atajarlos, pero la culpa ni la hostelería ni el que hace uso de ella tomándose un café o entrando al servicio».

Sanz también garantiza la concesión del Ayuntamiento a las hermandades para el uso y la explotación de las sillas. «Podríamos darle una vuelta a eso, pero no creo que vaya a llegar nadie a recortar eso sabiendo que la ciudad disfruta mucho de la Semana santa y le debe mucho a sus hermandades». En este sentido, el regidor hispalense asegura que «no hay ningún elemento en la ciudad más vertebrador que una hermandad. Es sobrecogedor la asistencia que hacen hermandades en barrios como Los Pajaritos o las Tres Mil Viviendas todo el año. Llegan donde no lo hace la Administración, porque es imposible. Conocen muchas necesidades en esos barrios», concluye.