La Patrona de Granada retorna tras la restauración de Dionisio Olgoso

La Virgen de las Angustias de Granada, Patrona de la ciudad, ha retornado a su templo tras las labores de restauración realizadas por el prestigioso restaurador granadino Dionisio Olgoso. A continuación se detalla una descripción de los trabajos basada en un excelente artículo publicado en la conocida página web de La Hornacina, especializada en arte sacro.

La Junta de Gobierno de la Muy Antigua, Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Sacramental de la Virgen de las Angustias, Patrona de Granada y su Archidiócesis, dado el estado de deterioro que presentaban tanto la imagen de la Virgen como la del Cristo, encomendaba al artista la restauración de todo el grupo escultórico.

La restauración ha sido sufragada gracias a los donativos de los fieles. Los trabajos, realizados en el camarín de la Virgen, han englobado los estudios previos y la limpieza, restauración y conservación del conjunto. En declaraciones a COPE de Manuel Alejandro Amador Moya, el archivero, bibliotecario y prefecto de ceremonias de la Hermandad de las Angustias calificó de ejemplar la intervención anterior realizada en 1989 por José Barbero Gor, quien dejó a la imagen perfecta a nivel estructural, aunque éste se limitó a fijar superficialmente la policromía sin limpiarla, de ahí que la obra llevara ya varios siglos de acumulación de suciedad.

Asimismo, Manuel Alejandro, que, junto al historiador Juan Jesús López-Guadalupe Muñoz, ha asesorado a Olgoso en su restauración, afirmó a COPE que la Virgen de las Angustias presentaba pequeños desprendimientos en la policromía del pómulo derecho y el mentón, y que el Cristo ha necesitado una intervención de mayor importancia al encontrarse la policromía más damnificada.

Por tanto, Olgoso ha limpiado la policromía y a su fijación mediante un proceso de mayor calado, empleando para ello los medios y técnicas actuales, más avanzados que en la restauración de 1989. El restaurador se ha encontrado en el conjunto restos del incendio acaecido en la noche del 26 de julio de 1916, cuando ardió la techumbre del camarín, los cuales han sido debidamente retirados.

En opinión de López-Guadalupe Muñoz, el origen de la imagen de la Virgen de las Angustias data del siglo XVI, siendo atribuida por la profesora Encarnación Isla Mingorance al escultor baezano Gaspar Becerra (hacia 1560-1565). El conjunto quedó definitivamente configurado a finales del XVI o ya en el XVII, cuando se le añade de forma permanente el Cristo yacente sobre una mesa -el actual es el cuarto y data del XIX-, delante de la dolorosa, cuyas manos actuales fueron tallladas entre 1714 y 1718 por el escultor sevillano Pedro Duque Cornejo.

Fuente documental: La Hornacina

Fotografías: Sergio Aguayo