Venden un palio que perteneció a varias cofradías

La Hermandad del Nazareno del Amor de Cádiz da luz verde en un cabildo extraordinario

La Hermandad del Nazareno del Amor de Cádiz ha anunciado que tras el cabildo general extraordinario, el pasado 28 de junio, se ha aprobado, “por unanimidad, la autorización a la junta de gobierno para iniciar los trámites pertinentes ante los organismos de la Delegación Diocesana de la venta del paso de palio de Nuestra Señora de la Esperanza”.

Se trata de una pieza singular, pues la historia de este palio está vinculada a otras cofradías, antes de cobijar a Nuestra Señora de la Esperanza. Y es que, como recoge la propia corporación de la tacita de plata, “el paso de palio de Nuestra Señora de la Esperanza se entronca a partir de 1963 cuando se incorpora al cortejo de la hermandad, tras haber sido titular de la Hermandad de las Cigarreras de nuestra ciudad, saliendo en el paso de la Virgen del Rosario”, patrona de Cádiz. 

No obstante, “en el año 1975 se compra por parte de la Hermandad de la Vera-Cruz de la localidad hispalense de Albaida del Aljarafe las bambalinas y el techo que bordaran en 1942 las Adoratrices de Sevilla para la dolorosa de la Piedad”

“Bordado sobre terciopelo verde, se caracteriza por un repertorio muy rico en cuanto a elementos vegetales y florales, en cuyo techo, se haya en el centro la representación de la fe, con la cruz en la cruz en mano derecha y en la izquierda el cáliz, estando vendados sus ojos. Dieciséis caireles son los que se incorporan en las bambalinas”, detalla la corporación gaditana.

Más datos

Asimismo, también apunta la cofradía que, “tanto el techo como las bambalinas están sustentados por los varales, del que un basamento soporta toda estructura de los mismos. De sección circular, presenta una decoración realizada a partir del repujado, creándose un bajorrelieve que acentúa el claroscuro. La candelería es creada con el fin de dar luz a la Santísima Virgen de la Esperanza, constituido por un basamento, formado por tres volutas de tipo vegetal, en el que tres pequeñas cartelas presiden cada una de las caras. En la parte central, hay un juego de entrantes y salientes, destacando un repujado más simplificado, en comparación con el basamento. Se evidencia la presencia de tres ángeles, conforme subimos en altura. Por último, el cubilete que en su parte inferior se decora y se ensancha, en la parte superior se estrecha y se inserta el cirio”.