Monseñor Bernardito Auza, nuncio apostólico en España, ha presidido la Eucaristía del segundo día del congreso internacional que está convocado en la Archidiócesis a más de 1800 personas durante estos días.
La Eucaristía ha sido concelebrada por el sustituto de la Secretaría de Estado de la Santa Sede, monseñor Edgar Peña; el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses; el prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, monseñor Marcello Semeraro; monseñor Madila, arzobispo emérito de Kananga; monseñor Ulloa, arzobispo metropolitano de Panamá; monseñor Zornoza, obispo de Cádiz; y los obispos auxiliares de Sevilla, monseñor León y monseñor Valdivia; así como los deanes de la Catedral de Sevilla y de Jaén, y uno de los ponentes durante el día de hoy, el sacerdote Darío Vitali.

Durante la homilía, el nuncio apostólico ha citado las palabras del Señor en el Evangelio proclamado: “No todo el que me dice ‘Señor, señor’ entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”. Al respecto, ha explicado que “lo que nos dice el Señor es algo que está presente y debe revivirse en la religiosidad humilde y sin complicaciones teológicas”, es decir -ha aclarado- “lo sencillo es lo más hermoso”.
En esta línea, ha continuado asegurando que hacer la voluntad del Señor implica “obrar bien, pero con el corazón puesto en Dios” y para ello es importante “ofrecerle a Él el homenaje de nuestro reconocimiento y obediencia en el espacio cotidiano de la vida, porque, antes que un perfeccionamiento ético, se trata de una relación personal con el Señor”.
Más adelante, ha recordado unas palabras del papa san Pablo VI que afirmaba que la religiosidad popular “engendra actitudes interiores que raramente pueden observarse en el mismo grado en quienes no poseen esa religiosidad: paciencia, sentido de la cruz en la vida cotidiana, desapego, aceptación de los demás, devoción… Bien orientada, esta religiosidad popular puede ser cada vez más un verdadero encuentro con Dios en Jesucristo”.
“Dais testimonio de la fe ante los hombres de hoy”
Por otra parte, ha remarcado que las corporaciones tienen “una dimensión cultural como hecho social, pero en ella dais testimonio de la fe ante los hombres de hoy, y revierte en un apoyo a las exigencias de una sociedad sana y favorece la comunión eclesial en la vida de los pueblos con un importante nivel participativo”.
Finalmente, ha concluido aseverando que “el mundo cofrade comprende los compromisos e itinerario de vuestra vida laical y evangelizadora que proclama la fe en Jesucristo muerto y resucitado en medio de este mundo cambiante”. Además, ha insistido en que “el papa Francisco apoya grandemente vuestra piedad como una manera legítima de vivir la fe, un modo de sentirse parte de la Iglesia y una forma de ser misioneros”.
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