La Agrupación Musical Santa María de la Esperanza responde con contundencia al comunicado de la Parroquia de Jesús Obrero, asegurando que «falta a la verdad» y que pretendia «tomar el control de la banda»

La Agrupación musical Santa María de la Esperanza de Sevilla acaba de responder al comunicado publicado ayer respecto a la formación, aclarando varios puntos donde se falta a la verdad. En la nota pública emitida al efecto la banda afirma que su «desvinculación no ha sido ni unilateral, ni de un día para otro» y añade que la formación «nunca se niega a la legalización, puesto que tenemos nuestra junta directiva formada y en trámites de la creación de la asociación y escuela de música Santa María de la Esperanza».

La nota incide que «la disconformidad, por parte de la junta directiva y de nuestros músicos, es por la forma en que nos querían imponer un organigrama encabezado por un presidente, mira el Director parroquial, un tesorero, el ecónomo parroquial, un dministrador, el vicario parroquial y un titular de la cuenta bancaria de la banda, el director parroquial, tomando asi el total control de la banda».

La banda subraya que se le «solicita una serie de documentación», que se «niega a presentar puesto que la banda no es propiedad de la parroquia», aclarando que «reside alli desde sus inicios con el Proyecto Fraternitas» y poniendo en valor que» cambio, participaba en todos los actos que la parroquia solicitaba, que son muchos durante el año,».

La nota enfatiza que «a la vuelta de los ensayos el día 9 de enero de 2025, se nos manda, horas antes un mensaje, en el que se nos prohibe ensayar en el salón habitual, si no se le presenta esta documentación y si no lo hacemos, no podemos seguir con nuestra actividad» y explica que «tras recibir este mensaje, decidimos recoger todas las pertencias de nuestra formación e irnos a la calle a seguir ensayando».

La nota incide en que «en los once años de duro trabajo en lo formativo, educativo y musical que llevamos, jamás hemos tenido ningún problema en el lugar donde residiamos. La banda es independiente tanto en la gestión de contratación, como económica. Todo lo conseguido a día de hoy ha sido sufragado tanto por Doña Maruja Vilches con sus proyectos, como por la propia banda con sus actuaciones hasta día de hoy». Y recalca que «la formación seguirá trabajando y realizando igualmente su labor social con los jóvenes del poligono sur, puesto que seguiremos ensayando en el barrio».

«Seguimos cumpliendo nuestros compromisos con nuestras queridas hermandades, que nos siguen apoyando durante todos estos años. Y, por supuesto, seguiremos con nuestra Hermandad de Bendición y Esperanza, a la que acompañamos cada Viernes de Dolores. Sin más, un cordial saludo», concluye el comunicado de la formación musical.

Cabe recordar que hace poco más de veinticuatro horas la Parroquia de Jesús Obrero emitía un comunicado para informar de que la Agrupación Musical Santa María de la Esperanza, de manera voluntaria y unilateral, ante su deseo de regularización legal, ha decidido emprender su camino de forma independiente, fuera de la sede y de la misión parroquial.

Siguiendo los procedimientos correspondientes ante un hecho de esta naturaleza, la parroquia ha informado de esta decisión a la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías, así como al Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla.

Desde la Parroquia Jesús Obrero quieren agradecer a todas las personas que iniciaron y mantuvieron el proyecto musical, al mismo tiempo que expresa su profunda tristeza tras la desvinculación de la Agrupación Musical Santa María de la Esperanza.

«Estamos seguros que, Dios mediante y cuando Él quiera, iniciaremos un nuevo proyecto musical inspirado en nuestro compromiso eclesial por los jóvenes y las personas en situación de vulnerabilidad», explica el comunicado.

«Como San Juan Bosco, creemos que la música es un camino educativo y evangelizador. A ejemplo del santo de los jóvenes, nuestra parroquia Jesús Obrero seguirá apostando por la música y por los jóvenes para transmitir en nuestro barrio y allá donde nos llamen, alegría y esperanza», concluye la nota.