«Un grupo de acólitos de La Paz» muestra «su rechazo a los criterios de selección impuestos» para la Estación de Penitencia

El hermano mayor de la corporación capuchina responde que «la asistencia y participación en los cultos, así como a la formación, ha sido lo que más ha puntuado» y añade que «hay integrantes del grupo que no han venido a nada»

Alejandro Aguilar, miembro del grupo de acólitos de La Paz, ha remitido una nota de prensa a Gente de Paz, indicando que recoge una «opinión secundada por más hermanos que han preferido no dar sus nombres» en la que se «manifiesta su absoluto rechazo a los nuevos criterios de selección impuestos para desempeñar su función en la Estación de Penitencia del Miércoles Santo».

La nota expone que la decisión de la Junta de Gobierno para asignar los puestos en el cuerpo de acólitos para el próximo Miércoles Santo se ha basado «en la participación y a la asistencia a charlas de formación, así como a cultos internos; añadiendo a posteriori, la limpieza de enseres como criterio puntuable», lo que ha supuesto, siempre según la opinión manifestada en la nota, «la exclusión de numerosos hermanos que, con años de entrega y compromiso, han sido apartados sin un motivo justificado».

Alejandro Aguilar, uno de los acólitos de mayor antigüedad, «en representación de varios de los afectados», ha señalado que «es totalmente desproporcionada la medida y se aplica esta doble vara de medir únicamente para estos hermanos que formamos parte del cortejo». Además, este hermano subraya «que el rechazo no es hacia la formación ni hacia el mantenimiento del patrimonio, sino hacia la falta de coherencia y transparencia con la que se han aplicado estos requisitos exclusivamente a los acólitos, mientras que otros cuerpos del cortejo no están sujetos a las mismas exigencias».

La nota indica que «la antigüedad de los acólitos no ha sido tenida en cuenta, a pesar de que en un primer momento se dijo que sí se valoraría», añadiendo que «muchos hermanos con años de servicio han sido apartados sin ninguna consideración, en favor de criterios que no se anunciaron desde el inicio del proceso». Adicionalmente afirma que «se ha utilizado la participación en cultos como criterio de selección, pero entendiendo de manera errónea que esta participación solo se da cuando se acólita. En opinión de los afectados, la presencia en los cultos no se limita exclusivamente a ejercer como acólito, sino que también se debe reconocer el hecho de asistir y participar activamente en ellos. Sin embargo, esta perspectiva no ha sido contemplada, lo que ha llevado a una exclusión injustificada de numerosos hermanos».

La nota incide en que «esta decisión no solo resulta arbitraria, sino que también crea una evidente desigualdad dentro de la hermandad». «Nos preguntamos por qué estos criterios no se exigen a otros hermanos que participan en la Estación de Penitencia», continúa Aguilar. «La formación y el cuidado de los enseres son valores fundamentales que deben fomentarse en toda la cofradía, pero nunca deben utilizarse como barreras excluyentes que limiten la participación de quienes llevan años sirviendo con devoción y respeto», concluye.

Por otro lado, la nota «lamenta que la aplicación de estas nuevas normas se haya hecho sin un consenso previo con los hermanos acólitos, sin abrir un espacio de diálogo y sin proporcionar alternativas que permitieran a todos los miembros cumplir con sus compromisos sin ver negado su derecho a participar en la Estación de Penitencia».

La nota finaliza asegurando que «los hermanos acólitos afectados solicitarán a la Junta de Gobierno que reconsidere esta medida y abra un nuevo proceso de diálogo y entendimiento entre todos».

Gente de Paz se ha puesto en contacto con el Hermano Mayor de la corporación capuchina, Julio Mifsut, quien ha declarado que «estas normas son conocida por todos los integrantes del cuerpo de acólitos. La asistencia y participación en los cultos, así como a la formación, ha sido lo que más ha puntuado». «Hay integrantes del grupo que no han venido a nada». «Los puestos que han sobrado, se han ofertado a todos los hermanos por igual, por antigüedad».

Cabe recordar que, la Hermandad de La Paz ordena por antigüedad el cortejo de la Cofradía, en todos los actos externos, desde el pasado año. Tema que muchos hermanos llevaban años solicitando, ya que, en todos los años precedentes, los sitios estaban designados de manera subjetiva por un reducido grupo de miembros de la Junta de Gobierno. De esta manera, la Junta presidida por Julio Misuft, ha dado mayor objetividad a la ordenación de los hermanos.