La Virgen de las Tristezas del Remedio de Ánimas, emblema del nuevo spot internacional de la Junta de Andalucía

La imagen cordobesa forma parte del audiovisual “Andalusian Crush: The Revelation”, una campaña diseñada para proyectar al mundo el legado sacro de Andalucía y atraer al turismo religioso

La imagen de Nuestra Señora Madre de Dios en sus Tristezas, titular de la Hermandad del Remedio de Ánimas, ha sido una de las elegidas para protagonizar el nuevo spot internacional de la campaña “Andalusian Crush: The Revelation”, una ambiciosa iniciativa de la Junta de Andalucía orientada a promocionar la riqueza patrimonial y devocional de la comunidad ante los mercados turísticos globales.

El audiovisual, que ha comenzado a difundirse en plataformas digitales, redes sociales y medios internacionales, propone una inmersión sensorial en el alma de Andalucía a través de la espiritualidad de sus tradiciones. En ese contexto, la dolorosa cordobesa aparece envuelta en la penumbra que caracteriza su templo, en una secuencia que realza la dimensión estética, simbólica y emocional de la religiosidad popular.

La talla de la Virgen de las Tristezas es una obra anónima del siglo XVII, aunque un estudio del historiador del arte Agustín Camargo la atribuye al escultor antequerano Antonio del Castillo. La imagen fue adquirida por la corporación en Écija en 1975 y restaurada ese mismo año por Miguel Arjona y el artista Miguel del Moral. En 2015, fue sometida a una nueva restauración por Ana Infante de la Torre, quien recuperó su policromía original, de tono nacarado con matices rosados.

Se trata de una imagen de busto que solo presenta tallados el rostro y las manos. Su expresión se caracteriza por la serenidad dolorosa y el recogimiento, con una composición anatómica de gran delicadeza: rostro ovalado, cejas sinuosas que acentúan el dramatismo, grandes ojos almendrados y semicerrados, lágrimas de cristal y una boca entreabierta que parece lanzar un suspiro. La imagen conjuga técnica escultórica y mística interioridad, lo que la convierte en una presencia profundamente conmovedora.

Fue bendecida el 10 de noviembre de 1975, realizando su primera salida procesional en 1977, única ocasión en que fue portada por costaleros. A partir de entonces, no volvió a procesionar hasta 1985, ya sobre ruedas. Entre 1981 y 1988, Miguel Arjona diseñó y ejecutó el singular baldaquino procesional de la Virgen, a partir de bocetos de Miguel del Moral, un templete de madera dorada y policromada, acompañado de piezas en plata de ley —candelabros, jarras y peana— que conforman un conjunto único en el panorama andaluz.

En cuanto a su ajuar, destacan elementos de gran valor artístico y simbólico, como varios rostrillos, uno de ellos en oro de ley de estilo rocalla y otro con piedras preciosas, una corona de plata labrada por Alfonso Luque Morales según diseño de Arjona, y su imponente manto procesional bordado en oro sobre terciopelo negro, inspirado en las yeserías de la Capilla Real de la Catedral de Córdoba, con trazos vigorosos y estrellas de nueve puntas.

La campaña “The Revelation”, en la que también figuran otras devociones marianas andaluzas, busca conectar con viajeros atraídos por el arte sacro, la introspección espiritual y las tradiciones vivas. La elección de la Virgen de las Tristezas subraya no solo su fuerza expresiva, sino también la relevancia de la Semana Santa cordobesa en el imaginario espiritual de Andalucía.

Con esta inclusión en una campaña de repercusión global, la Hermandad del Remedio de Ánimas y la ciudad de Córdoba ven reconocida su capacidad para evocar lo sagrado, lo íntimo y lo eterno en el marco de una apuesta institucional por el turismo cultural y religioso como motor de desarrollo. La Virgen de las Tristezas, en su sobrecogedora belleza, se alza así como símbolo universal de compasión y silencio.