La Hermandad de la Aurora de Granada ha dado a conocer una nueva saya para María Santísima de la Aurora del Albayzín Coronada, una obra que conjuga devoción, simbolismo local y excelencia artesanal. El diseño corresponde a Jorge Marín Montoya, mientras que la ejecución ha sido realizada por el hermano de la corporación Sergio Jiménez García.
Un regalo en acción de gracias
La pieza nace de la ofrenda generosa de una familia perteneciente a la hermandad, que ha querido donar la saya como expresión de gratitud por el nacimiento de su hija. El gesto convierte la obra en un testimonio tangible de fe, amor y continuidad familiar en el seno de la corporación del Albayzín.
Inspiración en los Cármenes del Albayzín
El diseño se inspira en los Cármenes del Albayzín, esas casas señoriales rodeadas de jardines que jalonan el recorrido procesional de la Virgen cada Jueves Santo. En su ornamentación sobresalen las granadas, símbolo de la ciudad, una de ellas coronada como representación de la realeza mariana. También se incorpora un pajarillo tomado de la cerámica granadina y un motivo en forma de corazón, evocación directa del Corazón de María, identificado aquí como Corazón del Albayzín.
Riqueza floral y cromática
La saya se envuelve en una abundante ornamentación floral, en la que figuran claveles, rosas, hiedras y flores de pato. Una cenefa de granadas inspirada igualmente en la cerámica del barrio completa el conjunto. La gama cromática otorga protagonismo al azul granadino, tono íntimamente ligado a la tradición mariana de la ciudad.
Técnicas de bordado y detalles artesanales
La ejecución destaca por la variedad de recursos artesanales: sedas en los claveles que recrean la viveza de la cerámica local, uso de cartulinas y hojilla para resaltar los motivos, y la incorporación de lentejuelas que aportan brillos y matices. Todo ello se conjuga en una obra de bordado que combina fidelidad a la tradición con un lenguaje estético contemporáneo.
Agradecimiento de la hermandad
La Hermandad de la Aurora ha expresado su profunda gratitud a la familia donante, subrayando que esta saya, nacida del amor y la fe, quedará vinculada para siempre al patrimonio devocional de la Virgen del Albayzín Coronada y al sentir de todo el barrio.



















