Ricardo López Fernández de Córdova presenta un plan de caridad centrado en mayores, inclusión social y refuerzo de los recursos asistenciales de la Hermandad de los Dolores

La candidatura de Ricardo López Fernández de Córdova a hermano mayor de la Hermandad de los Dolores ha dado a conocer su propuesta para la Diputación de Caridad y Acción Social de cara al periodo 2026-2030, un documento en el que se recoge una batería de iniciativas dirigidas a ampliar y consolidar la acción asistencial de la corporación, con especial atención a las personas mayores, las familias con dificultades económicas y los colectivos más vulnerables.

El proyecto, que estará coordinado por Ramón Luque Madueño, de 59 años, florista de profesión y miembro de junta de gobierno durante doce años, parte del compromiso de continuar y ampliar el trabajo de caridad y acción social que la hermandad ha venido desarrollando durante los últimos años. La candidatura sostiene que su propuesta se fundamenta en los principios de solidaridad, inclusión y atención a quienes más lo necesitan, manteniendo el espíritu caritativo que caracteriza a la corporación.

Atención prioritaria a la tercera edad

Uno de los ejes principales del programa se centra en el acompañamiento a las personas mayores. Entre las medidas previstas figura la puesta en marcha de un programa de voluntariado estructurado, mediante el cual hermanos de la corporación serían asignados para compartir tiempo con residentes que carezcan de apoyo familiar o reciban pocas visitas, adaptando siempre la atención a sus necesidades y circunstancias personales.

La candidatura también contempla la facilitación del acceso preferente a la eucaristía diaria, así como la organización de visitas especiales en fechas señaladas para la hermandad, entre ellas el Viernes de Dolores, los cultos de Besamanos y Besapiés.

A ello se sumarían comidas comunitarias especiales, particularmente durante la Navidad, concebidas como espacios de convivencia familiar y enriquecimiento cultural. Dentro de esta línea, el proyecto incorpora además iniciativas innovadoras como la creación de una huerta solidaria sostenible, en la que residentes y voluntarios trabajen conjuntamente para producir alimentos destinados a la residencia, favoreciendo al mismo tiempo la terapia ocupacional y el contacto con la naturaleza.

Asimismo, se propone desarrollar un sistema de documentación y registro de historias de vida, tanto en formato digital como físico, con el objetivo de preservar la memoria de los mayores y transmitir sus experiencias a futuras generaciones. El programa se completaría con encuentros temáticos de carácter gastronómico, musical y cultural destinados a fortalecer los vínculos entre hermanos, residentes y familiares.

Refuerzo del fondo social y nuevas vías de financiación

Otro de los apartados destacados del plan se orienta al fortalecimiento de los recursos económicos destinados a la acción social. Para ello, la candidatura plantea la celebración de almuerzos benéficos con rifas durante la Cuaresma, concebidos como herramientas para la captación de fondos.

Del mismo modo, el proyecto apuesta por la búsqueda de alianzas con empresas y entidades sociales, con el propósito de incrementar tanto la visibilidad de las iniciativas solidarias como las fuentes de financiación disponibles.

La propuesta también contempla intensificar la colaboración con Cáritas, los Servicios Sociales Municipales, organizaciones no gubernamentales y asociaciones vecinales, con la finalidad de evitar duplicidades, coordinar esfuerzos y multiplicar el alcance de las actuaciones asistenciales. Según recoge el documento, estas alianzas serán fundamentales para favorecer la concienciación social y garantizar el éxito de las iniciativas impulsadas por la hermandad.

Campañas de alimentos e higiene con implicación vecinal

Dentro del área de atención a las necesidades básicas, la candidatura prevé la realización de recogidas periódicas de alimentos y productos de higiene coincidiendo con distintas celebraciones y actividades organizadas por la corporación a lo largo del año.

El plan contempla igualmente un seguimiento de los mecanismos de distribución coordinada a través del Consistorio Municipal y de diferentes entidades dedicadas a la acción social. Junto a ello, se propone la creación de una red de colaboración con las familias del entorno para detectar situaciones de necesidad de forma temprana y ofrecer respuestas más precisas y eficaces.

La candidatura considera que estas medidas permitirán desarrollar un modelo de acción social cercano, organizado y eficaz, basado tanto en la solidaridad vecinal como en la coordinación institucional.

Inclusión y accesibilidad como líneas estratégicas

La propuesta dedica un apartado específico a la inclusión de colectivos vulnerables dentro de la vida de la hermandad. Entre las actuaciones previstas figura la integración activa de estas personas en la actividad litúrgica y comunitaria, así como el apoyo, estudio y continuidad del programa ‘Tramos Azules’ durante la Semana Santa para personas con autismo y sensibilidades auditivas.

Igualmente, se plantea la promoción de medidas de accesibilidad en todas las actividades organizadas por la corporación, con el objetivo de favorecer una participación más amplia y efectiva.

Para garantizar la calidad de estas actuaciones, el proyecto contempla la formación específica del voluntariado en materias relacionadas con la comunicación empática, la atención a personas con discapacidad y la sensibilización hacia los colectivos vulnerables. La candidatura entiende que una adecuada preparación de los voluntarios constituye la base para desarrollar una acción social inclusiva y de calidad, elevando los estándares de atención en todas las áreas de intervención de la hermandad.