La Hermandad Matriz acerca a los jóvenes rocieros a las tradiciones de la Venida de la Virgen

Cerca de un centenar de participantes conocen los preparativos del traslado de la Patrona y se implican en la ornamentación de El Rocío y Almonte durante el XXXVI Encuentro de Jóvenes Rocieros

La transmisión de la devoción rociera entre generaciones constituye uno de los ejes del XXXVI Encuentro de Jóvenes Rocieros, una cita organizada por la Hermandad Matriz a través de su Delegación de Juventud que reúne este fin de semana a cerca de un centenar de jóvenes de Almonte y de las hermandades filiales. Bajo el lema «Contigo en el camino, Rocío», la convivencia, que alcanza ya su trigésima sexta edición, ha dedicado su programación a mostrar a las nuevas generaciones el significado de la Venida de la Virgen y el conjunto de tradiciones, preparativos y esfuerzos colectivos que acompañan al traslado de la Patrona de Almonte.

Desde ayer, la Casa de la Hermandad Matriz, en El Rocío, se ha convertido en el punto de encuentro de los participantes, que han podido aproximarse de manera directa a algunas de las tareas que comienzan a transformar la aldea ante la proximidad del traslado. Entre las actividades desarrolladas se encuentra el aprendizaje del proceso de elaboración y apertura de las tradicionales flores de papel, así como la participación en el forrado con romero de los primeros palos destinados al engalanado del recorrido que realizará la Virgen por la aldea.

La ornamentación de El Rocío como legado entre generaciones

Estas actividades han contado con la colaboración de la Asociación Flores para la Pastora, integrada por vecinos de El Rocío que trabajan en la ornamentación de las calles por las que pasará la Virgen antes de emprender su camino hacia Almonte. De este modo, el Encuentro ha permitido que los jóvenes no solo conozcan el resultado final de una tradición profundamente arraigada, sino también el trabajo manual y colectivo que precede a la Venida.

El delegado de Juventud de la Hermandad Matriz, Javier Giménez, ha explicado que la propuesta de este año pretende que los participantes «no sólo conozcan qué se hace ante una Venida, sino que puedan formar parte de esos preparativos y comprender todo el cariño, la dedicación y la transmisión entre generaciones que existe detrás de ellos».

Giménez ha subrayado asimismo que la convivencia busca que los jóvenes vivan estos días cerca de la Virgen y comprendan que El Rocío también se construye mediante la convivencia, el servicio y la implicación activa en sus propias hermandades. La programación, por tanto, combina el conocimiento de las tradiciones con la participación directa y la vivencia compartida de una devoción que encuentra en las nuevas generaciones uno de sus principales cauces de continuidad.

Los jóvenes conocen en Almonte los preparativos para recibir a la Patrona

La programación continúa este sábado en Almonte, donde los participantes conocerán los trabajos que se desarrollan en el municipio con vistas a la llegada de su Patrona el próximo mes de agosto. Durante esta jornada, podrán acercarse a la elaboración y al forrado de los arcos que engalanarán las calles con motivo de la Venida.

El recorrido incluye también una visita a la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, templo en el que permanecerá la Virgen durante su estancia en Almonte. En este lugar, los jóvenes rezarán el Ángelus antes de continuar con las actividades previstas dentro del Encuentro.

Ya por la tarde, el grupo regresará a El Rocío para participar, a las 21:00 horas, en la Sabatina dedicada a Nuestra Señora del Rocío en el Santuario. La implicación de los participantes será especialmente activa, puesto que asumirán las lecturas de la misa, que contará con la participación del Coro Joven de la Hermandad del Rocío de San Juan del Puerto.

El XXXVI Encuentro de Jóvenes Rocieros concluirá mañana domingo después de un fin de semana concebido como un espacio de convivencia, formación y participación. Con esta iniciativa, la Hermandad Matriz refuerza su apuesta por los jóvenes como parte esencial del presente y del futuro de la devoción rociera, favoreciendo su implicación en la vida de las hermandades y su conocimiento directo de unas tradiciones que encuentran en la transmisión entre generaciones una de sus principales garantías de continuidad.