El monasterio de San Leandro afronta la conservación de sus cubiertas gracias a diversas aportaciones

El monasterio de San Leandro de Sevilla ha dado a conocer las actuaciones realizadas recientemente para mejorar el estado de conservación de sus cubiertas, después de años sin intervenciones en unas estructuras que presentaban un importante deterioro y que habían evidenciado problemas de entrada de agua durante los episodios de lluvia.

Dos tercios de las azoteas ya han sido impermeabilizados

Una parte fundamental de los trabajos ha sido posible gracias a la aportación de la Fundación Fraternitas Sine Finibus y de la Hermandad de las Ánimas del Purgatorio del Señor San Onofre de Sevilla. Estas contribuciones han permitido acometer la impermeabilización de dos tercios de las azoteas del convento, cuyo estado se había visto considerablemente afectado después de años sin recibir actuaciones de esta naturaleza.

La intervención supone una actuación concreta sobre uno de los elementos esenciales para garantizar la adecuada conservación del inmueble, al incidir directamente sobre unas cubiertas que habían sufrido un progresivo deterioro con el paso del tiempo.

Más de 3.000 metros cuadrados de cubiertas limpiados

A esta intervención se ha sumado la limpieza de las cubiertas de todo el monasterio, una actuación que la comunidad ha podido asumir gracias al trabajo desarrollado por la hospedería y a otras aportaciones y donativos recibidos específicamente para este propósito.

Los trabajos han alcanzado una superficie superior a los 3.000 metros cuadrados de tejados de teja, configurados a dos y a una agua. Según ha explicado el propio monasterio, estas cubiertas llevaban más de 25 años sin ser limpiadas, circunstancia que hacía especialmente necesaria la actuación emprendida para contribuir a su conservación.

Las donaciones, destinadas a necesidades concretas

El monasterio ha querido compartir las imágenes de las actuaciones también como muestra tangible del destino de las ayudas recibidas. La comunidad ha subrayado que, cuando se solicita colaboración para atender una necesidad determinada, las aportaciones se traducen en obras y actuaciones reales encaminadas a conservar el monasterio.

En este proceso han participado numerosas personas que han contribuido desde sus propias posibilidades, especialmente después de que se hicieran públicos los problemas relacionados con la entrada de agua que se producían durante las lluvias.

La comunidad de San Leandro ha expresado su más sincero agradecimiento a todas las personas, entidades y colectivos que han contribuido a estas actuaciones, destacando que su colaboración permite continuar trabajando en el cuidado y la conservación de este patrimonio.