La procesión de la Virgen de las Angustias saldrá de la Catedral tras los daños sufridos en la cúpula de la basílica

La procesión del último domingo de septiembre tendrá este año su punto de partida en la Catedral de Granada después de que los daños ocasionados por el reciente enjambre sísmico hayan obligado a cerrar al culto la basílica de Nuestra Señora de las Angustias. La Virgen de las Angustias, Patrona de Granada, será trasladada temporalmente al Sagrario, donde también se desarrollarán los cultos de septiembre y las bodas y bautizos que estaban previstos en el templo.

La seguridad obliga a clausurar temporalmente la basílica

Los movimientos sísmicos registrados durante los últimos días han provocado daños importantes en la cúpula del templo, que presenta además riesgo de desprendimiento de cascotes y elementos decorativos. Ante esta situación, la celebración de actos de culto en el interior de la basílica no se considera conveniente mientras se determina con precisión el alcance de las afecciones.

El hermano mayor de la hermandad sacramental, Antonio González, ha explicado al medio de comunicación local cofrade Granada Cofrade que durante los últimos días se ha introducido una grúa en el interior del templo para facilitar la valoración técnica de la cúpula. Tras las primeras comprobaciones, se ha considerado que la decisión más adecuada es cerrar la basílica al culto.

La estructura presenta cuarteamientos tanto en su parte interior como exterior, una circunstancia que ha llevado a la hermandad a informar al párroco, Blas Gordo, y al arzobispo. Según ha señalado González, ambos han ofrecido «todo tipo de facilidades» para afrontar las circunstancias derivadas de los daños.

Una restauración que podría prolongarse más de seis meses

Aunque todavía no se dispone de todos los datos necesarios para establecer con exactitud el alcance de la intervención, las primeras conversaciones mantenidas con los técnicos permiten estimar que la restauración de la cúpula podría superar los seis meses de duración.

La hermandad ha estudiado distintas alternativas para garantizar la seguridad mientras se acometen los trabajos. Entre ellas se planteó la colocación de una malla bajo la cúpula, aunque finalmente se considera que esta solución provisional no sería la más adecuada ni segura.

La prioridad pasa ahora por recuperar las condiciones necesarias para que el templo pueda volver a acoger a los fieles. El objetivo, según ha manifestado el hermano mayor, es que la cúpula quede en perfecto estado para continuar recibiendo a las numerosas personas que diariamente acuden a venerar a la Patrona de Granada.

La Virgen será trasladada al Sagrario

El cierre de la basílica obliga también a reorganizar el emplazamiento de la imagen de la Virgen de las Angustias. La Patrona abandonará temporalmente su templo a través del patio de la Sacristía, en un sistema preparado expresamente para este traslado.

La imagen será colocada sobre la peana que actualmente luce en su pedestal de mármol, a la que se incorporarán los varales del antiguo paso. De esta manera se habilitará un paso improvisado que permitirá que aproximadamente entre dieciséis y veinte horquilleros porten a la Virgen, distribuidos en diferentes turnos durante el recorrido hasta la Catedral.

El itinerario de este traslado seguirá el recorrido de los rosarios de la Aurora. Una vez en el Sagrario, la Virgen quedará instalada provisionalmente en un altar dispuesto junto al altar mayor, por delante de la columna situada en el lado del Evangelio.

Los cultos de septiembre, bodas y bautizos cambian de escenario

La clausura de la basílica afectará a toda la actividad cultual que estaba prevista en su interior. Los cultos de septiembre se trasladarán al Sagrario, al igual que las bodas y bautizos que habían sido programados ante la imagen de la Patrona de Granada.

La reorganización se realizará procurando encajar estas celebraciones con las citas que ya estaban previstas en el conjunto Sagrario-Catedral, de manera que la modificación del espacio no suponga abandonar la programación inicialmente establecida.

Antonio González ha explicado que, en términos generales, se mantiene el programa previsto, aunque todas aquellas actividades que debían celebrarse en la basílica tendrán ahora como escenario el Sagrario.

La ofrenda floral se celebrará ante la Catedral

También será necesario modificar el lugar en el que tendrá lugar la tradicional ofrenda floral a la Patrona. La previsión inicial pasa por desarrollar este acto ante la fachada de la Catedral, hasta donde será trasladada la imagen de la Virgen.

A ambos lados de la imagen se colocarán los habituales paneles utilizados cada año con motivo de esta celebración. De este modo, la ofrenda mantendrá su desarrollo pese al cierre temporal de la basílica.

La procesión del último domingo de septiembre partirá de la Catedral

La principal modificación de la jornada procesional afectará al punto de salida de la procesión de la Virgen de las Angustias. La comitiva no partirá de la basílica, sino de la Catedral, desde donde se iniciará el recorrido previsto para el último domingo de septiembre.

La intención de la hermandad es que la procesión se dirija hasta la basílica para bordear el templo y continuar posteriormente por la Carrera de la Virgen. Desde allí, el itinerario seguirá hacia Ganivet, Reyes Católicos y Gran Vía.

El regreso a la Catedral se efectuará posteriormente por Cárcel Baja y Pie de la Torre, completando así un recorrido adaptado a las circunstancias excepcionales que atraviesa el templo de la Patrona.

La modificación permitirá mantener la celebración procesional y el vínculo de la imagen con su basílica, aunque sin que la actividad de culto tenga que desarrollarse en el interior de un edificio cuya cúpula requiere ahora una intervención.

La prioridad es recuperar la basílica con todas las garantías

La situación provocada por los daños sísmicos ha obligado a la hermandad a reorganizar temporalmente su actividad, trasladando la imagen de la Patrona y los cultos al ámbito de la Catedral mientras avanzan las evaluaciones técnicas.

La previsión de una intervención que podría prolongarse durante más de medio año convierte la seguridad en el criterio determinante para mantener cerrado el templo. Mientras tanto, la hermandad ha articulado una alternativa que permite mantener los cultos, las celebraciones previstas y la procesión de septiembre.

La Virgen de las Angustias permanecerá así vinculada durante este periodo al Sagrario, mientras se trabaja para que la basílica pueda recuperar sus condiciones de seguridad y volver a abrir sus puertas con la cúpula completamente restaurada y preparada para seguir acogiendo a los fieles.