La Hermandad de Los Escolapios de Granada anuncia el cierre temporal de San José de Calasanz por las reparaciones de los daños causados por los movimientos sísmicos

La Hermandad de los Escolapios ha comunicado el cierre temporal del templo parroquial de San José de Calasanz debido a los trabajos que se acometerán para reparar las grietas y desperfectos aparecidos como consecuencia de los recientes movimientos sísmicos.

La parroquia permanecerá cerrada desde este lunes hasta el próximo jueves, ambos días inclusive, periodo durante el cual se desarrollarán las actuaciones necesarias para intervenir sobre las zonas afectadas y garantizar las condiciones adecuadas de seguridad en el edificio.

Trabajos para asegurar las zonas afectadas

Las labores previstas tienen como finalidad reparar y asegurar los espacios que han sufrido daños, preservando así el buen estado del templo y evitando riesgos para quienes habitualmente acceden a sus instalaciones.

La Hermandad ha señalado especialmente que estas actuaciones responden a la necesidad de garantizar la seguridad de los fieles, visitantes y de todas las personas que desarrollan su actividad en el templo parroquial.

El cierre tendrá, por tanto, carácter estrictamente temporal y estará vinculado al desarrollo de unas obras consideradas necesarias para que el inmueble pueda continuar acogiendo con normalidad su actividad.

La actividad parroquial se retomará el viernes

La corporación ha trasladado sus disculpas por las molestias que pueda ocasionar esta interrupción temporal, al tiempo que ha agradecido la comprensión y colaboración de todos aquellos que puedan verse afectados por el cierre.

La previsión de la Hermandad de los Escolapios es que los trabajos puedan desarrollarse con normalidad durante estos días y que el templo recupere su actividad habitual a partir del viernes, una vez concluidas las actuaciones previstas.

Bajo la protección de sus Sagrados Titulares

Ante esta circunstancia, la Hermandad se ha encomendado al Santísimo Cristo de la Expiración, María Santísima del Mayor Dolor y San José de Calasanz, solicitando su protección para todos y, de manera especial, para las personas que participen directamente en los trabajos destinados a reparar los desperfectos ocasionados por los movimientos sísmicos.

La corporación afronta así un cierre preventivo y temporal del templo, con la confianza puesta en que las intervenciones permitan recuperar cuanto antes la normalidad y preservar las condiciones de seguridad necesarias para el desarrollo de la vida parroquial.