José Villarreal Galindo, Jesús Cazorla Hidalgo y la Peña Rincón del Muñequero asumirán las tres manijas
La Real Archicofradía de María Santísima de Araceli ha dado a conocer los nombres de las personas y entidad que tendrán bajo su responsabilidad las manijas de las cuadrillas encargadas de portar a la Madre de Dios durante las distintas procesiones previstas para 2027.
La designación ha sido acordada por la Junta de Gobierno de la corporación en la sesión ordinaria celebrada este lunes, 7 de septiembre de 2026, en la Sala de Juntas de la Casa Hermandad. De este modo, la Archicofradía ha concretado ya quiénes estarán al frente de las cuadrillas en las tres citas señaladas en el calendario aracelitano del próximo año.
José Villarreal Galindo, manijero de la Romería de Bajada
Para la Romería de Bajada, prevista para el 18 de abril de 2027, la responsabilidad de ejercer como manijero recaerá en José Villarreal Galindo.
Esta primera cita abrirá el calendario de procesiones contemplado en el comunicado oficial difundido por la corporación, que ha hecho públicos los tres nombramientos correspondientes al ejercicio de 2027.
Jesús Cazorla Hidalgo, al frente del primer Domingo de Mayo
La manija correspondiente al primer Domingo de Mayo, que tendrá lugar el 2 de mayo de 2027, ha sido encomendada a Jesús Cazorla Hidalgo.
Su nombramiento se integra en el conjunto de designaciones efectuadas por la Junta de Gobierno durante la reunión celebrada en la Casa Hermandad, quedando así definida la persona que dirigirá la cuadrilla encargada de portar a la Virgen en esta jornada.
La Peña Rincón del Muñequero, manijero de la Romería de Subida
Por su parte, la Peña Rincón del Muñequero será la encargada de asumir la manija durante la Romería de Subida, fijada para el 6 de junio de 2027.
Con esta última designación quedan completados los nombramientos de los manijeros correspondientes a las tres procesiones recogidas en el comunicado oficial de la Real Archicofradía de María Santísima de Araceli.
La corporación ha concluido su anuncio trasladando sus mejores deseos a los responsables designados con una invocación a la protección de su Titular: «¡Que María Santísima de Araceli les guíe siempre! ¡Viva Nuestra Madre!».





