La Capilla del Espíritu Santo vuelve desde este viernes a formar parte del recorrido cultural de la Mezquita-Catedral de Córdoba después de culminar un proceso de restauración destinado a reparar las consecuencias del incendio que afectó al espacio el pasado año. El Cabildo Catedral ha confirmado la reapertura de este enclave, que recupera así su actividad dentro de uno de los monumentos más visitados de la ciudad.
La intervención ha permitido actuar sobre los efectos que el fuego dejó en la capilla, con especial atención a los daños provocados por el humo. La actuación desarrollada durante los últimos meses ha comprendido distintas labores de limpieza y consolidación, además de una intervención sobre la iluminación, con el propósito de restituir las condiciones adecuadas para la contemplación de sus elementos ornamentales.
El regreso de la capilla al itinerario coincide con la llegada diaria de miles de visitantes al conjunto monumental, que desde hoy pueden acceder nuevamente a este espacio y apreciar los valores artísticos y devocionales que atesora. La recuperación se ha planteado no solo desde la perspectiva estética, sino también desde la necesidad de garantizar que el enclave pueda ser visitado con las máximas condiciones de seguridad.
Una intervención tras el incendio
La restauración ha sido posible gracias, en primer término, a la activación de los protocolos de emergencia tras el incidente. Aquella respuesta inicial permitió abordar posteriormente una intervención técnica que se ha prolongado durante estos meses y en la que han participado los equipos especializados encargados de recuperar la capilla.
El trabajo realizado ha permitido subsanar las huellas ocasionadas por el humo y devolver al espacio buena parte de la apariencia que presentaba antes del incendio. La limpieza, la consolidación de los elementos afectados y la adecuación de la iluminación han constituido algunas de las actuaciones fundamentales para completar la recuperación.
Con la reapertura de la Capilla del Espíritu Santo, el Cabildo Catedral incorpora de nuevo este espacio a la experiencia cultural de la Mezquita-Catedral y culmina una actuación vinculada a la conservación de uno de los bienes patrimoniales más relevantes de Córdoba.
La intervención representa, asimismo, una nueva muestra del compromiso con la conservación, tutela y puesta en valor del monumento, cuya condición de Patrimonio de la Humanidad exige preservar sus espacios y elementos para las generaciones presentes y futuras. La capilla vuelve así a quedar abierta al público en unas condiciones que permiten recuperar su contemplación y mantener accesible su legado artístico y devocional.
Foto: Diócesis de Córdoba





