María Santísima Nazarena ya se encuentra nuevamente en casa. La dolorosa de la Hermandad del Nazareno de Córdoba ha regresado este 12 de septiembre a la Iglesia-Hospital de Jesús Nazareno después de permanecer en el taller de Ana Infante de la Torre, donde ha sido sometida a trabajos de conservación y restauración. Su vuelta al culto se materializa hoy con una Solemne Veneración Extraordinaria, que permite a los fieles reencontrarse con una de las imágenes de mayor arraigo histórico y devocional de la corporación.
La convocatoria de esta jornada establece dos franjas horarias para la veneración. Durante la mañana, los fieles pueden acercarse a la imagen entre las 10:00 y las 14:00 horas, mientras que por la tarde el templo permanecerá dispuesto para este encuentro entre las 17:30 y las 20:30 horas. La jornada supone así la restitución al culto de una imagen que atesora más de dos siglos de historia y devoción, estrechamente vinculados a la trayectoria de la corporación cordobesa.





Una dolorosa dieciochesca de tradición sevillana
María Santísima Nazarena responde a la tipología tradicional de dolorosa de candelero, realizada en madera tallada y concebida para ser vestida. Su ejecución se encuadra entre 1766 y 1799 y se atribuye a un autor anónimo relacionado con la escuela barroca sevillana.
La talla presenta una configuración concebida para transmitir una intensa carga emocional. La cabeza se encuentra ligeramente girada hacia la derecha, mientras los ojos dirigen la mirada hacia lo alto y la boca aparece entreabierta. La elevación de las cejas y el ceño fruncido completan una expresión en la que el dolor aparece representado de manera profunda, pero contenida, sin perder el carácter recogido propio de esta iconografía.
Los ojos de cristal incorporan dos grupos de tres lágrimas, también realizadas en este material, que acentúan la condición afligida de la imagen. Las manos, con los dedos suavemente flexionados, contribuyen igualmente a construir una expresión de recogimiento y sufrimiento.
En cuanto a sus dimensiones, María Santísima Nazarena alcanza aproximadamente 1,46 metros de altura, 0,64 metros de anchura y 0,41 metros de profundidad, unas proporciones que han permitido su presencia tanto en los cultos de la corporación como en su participación en la salida procesional.
Una atribución artística sometida a revisión
La identificación de su posible procedencia artística ha experimentado distintas interpretaciones. Durante una etapa se planteó la posibilidad de que María Santísima Nazarena pudiera tener un origen napolitano, aunque las investigaciones desarrolladas posteriormente han llevado a revisar aquella consideración.
Los estudios más recientes han situado su posible entorno de creación en el ámbito de destacados imagineros relacionados con la escuela sevillana, mencionándose entre las atribuciones consideradas los nombres de Cristóbal Ramos, Juan de Astorga y Blas Molner. Esta orientación permite contextualizar la ejecución de la obra en el ambiente artístico sevillano de las últimas décadas del siglo XVIII.
La evolución de estas consideraciones historiográficas ha contribuido a profundizar en el conocimiento de la talla, tanto en lo relativo a su posible círculo artístico como a las circunstancias que rodearon su ejecución, reforzando al mismo tiempo la relevancia de la imagen dentro del patrimonio artístico y devocional de la corporación.
De la enfermería del Hospital a Titular de la Cofradía
La historia de María Santísima Nazarena mantiene una vinculación especialmente estrecha con la institución de Jesús Nazareno. La imagen fue donada a finales del siglo XVIII o comienzos del XIX a la Congregación de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno, quedando instalada durante décadas en la enfermería del Hospital de Jesús Nazareno.
Aquel emplazamiento formó parte de su trayectoria durante un prolongado periodo, hasta que en 1971 se produjo un cambio determinante: la imagen pasó a convertirse en Titular de la Cofradía. A partir de entonces comenzó una nueva etapa en la historia de la dolorosa, cuya relación con la corporación fue consolidándose progresivamente hasta convertirla en uno de sus principales referentes devocionales.
Primera salida procesional y coronación litúrgica
La incorporación de María Santísima Nazarena a la dimensión procesional de la hermandad se produjo en 1975, cuando realizó su primera salida procesional. Desde aquel momento, la dolorosa pasó a formar parte de la presencia pública de la corporación y de su trayectoria devocional en las calles de Córdoba.
Dos años más tarde, el 19 de marzo de 1977, tuvo lugar su coronación litúrgica, que fue realizada por Antonio Gómez Aguilar. Para aquella ocasión, la imagen recibió una presea cincelada por Alfonso Luque, siguiendo un diseño de los hermanos Valverde. Esta pieza quedó incorporada a su patrimonio y constituye otro testimonio de la importancia que la imagen ha adquirido a lo largo de su historia.
El regreso producido hoy, 12 de septiembre, después de los trabajos desarrollados en el taller de Ana Infante de la Torre, abre por tanto una nueva página en la dilatada trayectoria de María Santísima Nazarena. La Solemne Veneración Extraordinaria permite contemplar nuevamente a la dolorosa en la Iglesia-Hospital de Jesús Nazareno y recuperar para el culto una imagen cuya historia atraviesa generaciones y permanece estrechamente ligada a la institución que durante décadas fue su lugar de acogida.





