La Vera Cruz de Sevilla incorporará una reliquia de san Juan Bosco a su patrimonio devocional

La Hermandad de la Vera Cruz de Sevilla recibirá una reliquia de primera clase de san Juan Bosco, procedente directamente de sus restos óseos, en una celebración eucarística que tendrá lugar el domingo 25 de octubre, a las 12:30 horas, en la Iglesia del Dulce Nombre de Jesús, sede canónica de la corporación. La entrega correrá a cargo de Juan Carlos Pérez Godoy, consejero general para la Región Mediterránea de la Congregación Salesiana.

Una reliquia ex ossibus para la veneración de los fieles

La ceremonia permitirá incorporar a la vida devocional de la corporación del Lunes Santo una reliquia ex ossibus, denominación que identifica aquellas que proceden de los restos óseos del santo. Una vez recibida, quedará custodiada en la Iglesia del Dulce Nombre de Jesús, donde podrá ser venerada por los fieles, convirtiendo el templo en un nuevo espacio de referencia para quienes profesan especial devoción al fundador de la Congregación Salesiana.

La llegada de esta reliquia es fruto del empeño de un grupo de hermanos de la Vera Cruz, antiguos alumnos salesianos y vinculados algunos de ellos a la Asociación de Salesianos Cooperadores, que han impulsado la iniciativa movidos por su profunda devoción a san Juan Bosco. Su trabajo, desarrollado con ilusión y perseverancia, ha permitido materializar una aspiración que adquiere un significado añadido en el contexto del año 2026.

Una efeméride especial para la Familia Salesiana

La recepción coincide con el 150 aniversario de la fundación de la Asociación de Salesianos Cooperadores, creada por el propio san Juan Bosco en 1876 con el propósito de prolongar y difundir su espíritu y su misión en medio de la sociedad. Esta coincidencia confiere a la celebración un valor particular para quienes mantienen vivos los vínculos con la tradición salesiana y encuentran en su fundador un referente espiritual y educativo.

La presencia de la reliquia en una iglesia que no forma parte de una casa salesiana añade, además, un carácter singular al acontecimiento. Sevilla dispondrá así de un nuevo lugar al que acudir para venerar a san Juan Bosco, encomendarse a su intercesión y encontrar un espacio de oración, especialmente para pedir por los jóvenes y por todas aquellas personas que necesitan acompañamiento, aliento y esperanza.

El encuentro entre el carisma franciscano y el espíritu de Don Bosco

Para la Hermandad de la Vera Cruz, la recepción de esta reliquia trasciende la incorporación de un elemento de veneración a su patrimonio espiritual. La corporación encuentra en este acontecimiento una oportunidad para estrechar sus relaciones con la Familia Salesiana, desde la identidad franciscana que define sus propias raíces y su carisma.

Ambas tradiciones convergen en una manera de entender y vivir la fe que sitúa a Cristo en el centro y que se proyecta mediante la fraternidad y el servicio. En ese horizonte compartido, la Hermandad reconoce la riqueza del legado de san Juan Bosco, sustentado en la atención preferente a los jóvenes, la cercanía a los más necesitados, la educación desde el afecto y la proximidad y el anuncio alegre del Evangelio.

La llegada de la reliquia representa, por tanto, una ocasión para profundizar en esos valores comunes y reforzar los vínculos entre dos realidades eclesiales que, desde sus respectivas particularidades, encuentran en el seguimiento de Cristo el fundamento de su misión.

Invitación a participar en la celebración eucarística

La corporación sevillana ha invitado a sus hermanos, a los integrantes de la Familia Salesiana de Sevilla y a todos los fieles que deseen sumarse a participar en la Eucaristía del domingo 25 de octubre, a las 12:30 horas, durante la cual tendrá lugar la entrega de la reliquia.

La Hermandad confía en que la celebración constituya un verdadero encuentro fraterno y familiar, así como el inicio de un camino compartido entre la Vera Cruz y la Familia Salesiana. Una jornada que se desarrollará bajo la protección del Santísimo Cristo de la Vera Cruz y la intercesión de María Santísima de las Tristezas, junto a san Juan Bosco, cuya devoción y legado educativo y espiritual estarán desde entonces presentes de una manera especial en la vida de la corporación.