Pablo Cortés del Pueblo y Rafael Castejón, elegidos cartelistas de la Semana Santa y las Glorias de Córdoba de 2027

La Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba ha designado a Pablo Cortés del Pueblo como autor del cartel anunciador de la Semana Santa de 2027 y a Rafael Castejón Rodríguez como responsable de la obra que anunciará las Glorias del mismo año. Dos encargos que sitúan la creación artística en el umbral de las grandes celebraciones del calendario cofrade cordobés y que recaen en autores con trayectorias diferenciadas, pero vinculadas a la representación plástica de la religiosidad popular y a la preservación de su universo simbólico.

Pablo Cortés del Pueblo, autor del cartel de la Semana Santa

La responsabilidad de concebir el cartel de la Semana Santa de Córdoba de 2027 ha recaído en Pablo Cortés del Pueblo, artista nacido en Linares, criado durante su infancia en Almería y malagueño de adopción, cuya producción abarca la pintura, la ilustración, el diseño patrimonial y la composición de marchas procesionales. Graduado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Málaga y formado musicalmente en el Real Conservatorio de Música de Almería, ha desarrollado un lenguaje creativo propio, especialmente reconocible en el ámbito de la cartelería cofrade andaluza. Su trayectoria reúne distintas disciplinas que encuentran en la tradición religiosa un territorio común de expresión, con una concepción artística que combina el respeto por la memoria visual de las hermandades y la búsqueda de nuevas posibilidades expresivas.

Nacido en diciembre de 1988, Cortés del Pueblo se vinculó desde pequeño al ámbito cofrade malagueño. Tras desarrollar su actividad profesional en distintos gabinetes de comunicación, decidió orientar plenamente su dedicación profesional hacia la pintura y el diseño cofrade, campos en los que ha consolidado una trayectoria que conjuga la preparación publicitaria, la sensibilidad artística y el conocimiento directo de las corporaciones religiosas. Su formación musical, con estudios de grado medio de piano en el Real Conservatorio de Música de Almería, completa un perfil multidisciplinar en el que la imagen y el sonido constituyen vías complementarias de expresión.

Entre los hitos de su trayectoria destaca el cartel oficial de la Semana Santa de Málaga de 2023, una de las obras más significativas de una producción que comprende numerosos encargos para hermandades y cofradías. Corporaciones como Cautivo, El Rico, Misericordia, Prendimiento, la Sentencia, las Penas, Esperanza y Sepulcro han contado con sus composiciones para anunciar salidas procesionales y efemérides de diversa naturaleza. Su obra también ha alcanzado Almería, donde fue designado cartelista de la Semana Santa de 2025, un antecedente más dentro de su recorrido profesional.

Su producción cartelística ha trascendido asimismo el ámbito malagueño y almeriense para alcanzar otras localidades andaluzas y españolas. Entre sus encargos de especial relevancia figuran los carteles oficiales de las semanas santas de Cádiz, Almería, Antequera y Fuengirola, además de los realizados para numerosas corporaciones y celebraciones de diversa naturaleza. A este catálogo se incorporan carteles de salidas extraordinarias, aniversarios fundacionales, romerías, efemérides religiosas y acontecimientos vinculados a la vida de las hermandades, un repertorio que refleja la amplitud geográfica y temática de su actividad.

El año 2026 ha supuesto también una etapa de intensa actividad creativa, con numerosos trabajos destinados a hermandades y celebraciones marianas. Entre ellos sobresale el cartel del XXV aniversario de la Banda de Música de la Esperanza de Córdoba, una obra que vincula su producción artística con la realidad musical y cofrade de la capital cordobesa. Esta presencia previa en el panorama local constituye otro punto de conexión entre su trayectoria y el encargo que ahora recibe para anunciar la Semana Santa de 2027.

La memoria gráfica del siglo XX como fuente de inspiración

Su concepción estética mantiene un diálogo sostenido con la pintura decimonónica, las primeras décadas del siglo XX y la cartelería publicitaria histórica. La propuesta creativa de Cortés del Pueblo encuentra uno de sus principales fundamentos en los años dorados de la cartelería de comienzos del siglo pasado, cuando la síntesis compositiva, la expresividad cromática y la contundencia de los elementos iconográficos permitían condensar la identidad de una celebración en una sola imagen. Desde estas referencias, el artista reelabora códigos visuales tradicionales y los traslada a una sensibilidad contemporánea, incorporando también determinados recursos del pop art, en una relación constante entre memoria y actualidad.

Esta confluencia de épocas permite reconocer una de las claves de su trabajo: la tradición entendida no como un repertorio inmóvil, sino como una realidad susceptible de renovación. El simbolismo, la riqueza cromática, el tratamiento de la luz y la evocación de una estética castiza constituyen algunos de los rasgos que caracterizan su producción, en la que la imagen no se limita a anunciar una celebración, sino que aspira a condensar sus significados devocionales y culturales. La intensidad del color y la articulación de los elementos iconográficos contribuyen a construir composiciones que preservan la memoria estética de la cartelería histórica sin renunciar a una mirada actual. Entre sus artistas de referencia figuran Francisco Naranjo, Eugenio Chicano, Fernando Prini y José Antonio Jiménez, nombres que permiten situar algunas de las influencias presentes en su lenguaje plástico.

Su formación publicitaria constituye, además, un componente significativo de esta concepción artística. La capacidad para jerarquizar los elementos visuales, ordenar el discurso de la imagen y establecer una comunicación directa con el espectador se integra en una obra que aspira a trascender la función meramente anunciadora del cartel. La creación gráfica se convierte así en un ejercicio de síntesis cultural y devocional, llamado a expresar mediante recursos plásticos la identidad de una celebración y el imaginario colectivo que la acompaña. Esta combinación de eficacia comunicativa y sensibilidad artística constituye una de las bases de una producción en la que cada encargo exige atender a las particularidades de la advocación, la corporación y la festividad representadas.

En el plano técnico, el artista trabaja con una notable diversidad de procedimientos y materiales, desde el óleo y el acrílico hasta el grafito, los rotuladores, la ilustración digital y la técnica mixta. Esta pluralidad de recursos le permite abordar cada proyecto desde distintas posibilidades plásticas, adaptando el tratamiento de la imagen a las exigencias de la composición y al carácter de la celebración que debe anunciar. La combinación de procedimientos tradicionales y herramientas contemporáneas se integra así en un lenguaje que busca mantener el vínculo con la cartelería histórica sin quedar limitado a sus fórmulas.

Una trayectoria forjada en el ámbito cofrade andaluz

La vinculación de Cortés del Pueblo con la cartelería cofrade comenzó en la Cofradía de El Rico de Málaga, corporación de la que es hermano y en la que desempeña actualmente las funciones de albacea general y vestidor de María Santísima del Amor. Esta relación, que comprende tanto la actividad artística como la participación en la vida interna de la hermandad, constituye uno de los ejes de una trayectoria estrechamente ligada a la realidad devocional de las corporaciones andaluzas. Su conocimiento directo de la vida de las cofradías acompaña, de este modo, una práctica creativa que encuentra en sus tradiciones, sus imágenes y su patrimonio una fuente constante de inspiración.

Su participación en la corporación malagueña no se ha limitado a las responsabilidades que desempeña actualmente. A lo largo de su vinculación con la Cofradía de El Rico ha asumido también distintas funciones relacionadas con la comunicación, una experiencia que conecta su formación publicitaria con la realidad cotidiana de la hermandad. Esta doble perspectiva, artística e institucional, permite situar su producción en un contexto en el que el conocimiento de las corporaciones y de sus necesidades comunicativas forma parte de su actividad.

Su producción gráfica se ha extendido a distintas localidades y advocaciones, dando lugar a un catálogo heterogéneo en el que conviven encargos procesionales, carteles patronales y obras vinculadas a efemérides corporativas. En 2022 realizó, entre otros trabajos, el cartel de la salida extraordinaria de la Virgen del Gran Poder de la Cofradía de la Misericordia de Málaga, el dedicado a la Virgen de la Cruz, patrona de Benalmádena, y el correspondiente a la Semana Santa de Coín. A ese mismo periodo pertenecen el cartel del Día de la Cruz de Alhaurín el Grande, el de la Hermandad de San Juan Evangelista de La Carolina, en Jaén, y el conmemorativo del cincuentenario del Cristo de la Agonía de la Hermandad de las Penas de Málaga. La diversidad geográfica y temática de estos encargos muestra la amplitud de un trabajo que se adapta a diferentes realidades devocionales y celebrativas.

Su trayectoria incluye asimismo el cartel de la Virgen de Villaverde, patrona de Ardales, y los dedicados a la Trinidad y al Lunes Santo de la Cofradía del Cautivo de Málaga, realizados en 2021, así como el cartel del Miércoles Santo de la Cofradía de El Rico de 2019. La diversidad de estos encargos permite apreciar la amplitud de registros con los que aborda las distintas manifestaciones de la religiosidad popular, adaptando su lenguaje a las particularidades iconográficas y devocionales de cada celebración. En cada una de estas obras, la representación gráfica se vincula a una identidad concreta, con sus propias referencias históricas y simbólicas, dentro de un panorama cofrade en el que el cartel constituye una de las principales formas de comunicación visual.

Su actividad también ha alcanzado el ámbito festivo general, como acredita su autoría del cartel oficial del Carnaval de Málaga de 2017. Esta incursión en una celebración de naturaleza distinta pone de manifiesto la versatilidad de un creador cuya práctica profesional no queda circunscrita a la iconografía religiosa, aunque sea en el universo cofrade donde ha desarrollado buena parte de su producción más reconocible. Su experiencia en diferentes ámbitos de la cartelería evidencia, además, la capacidad de trasladar los recursos de la comunicación visual a celebraciones de distinta naturaleza, atendiendo a las particularidades de cada una.

El diseño patrimonial como prolongación de su lenguaje artístico

Más allá de la cartelería, Pablo Cortés del Pueblo ha desarrollado una importante vertiente creativa vinculada al diseño cofrade y a la configuración estética de los enseres procesionales. En este ámbito destaca su participación en el diseño y la remodelación del proyecto de palio de la Virgen del Amor y la Esperanza, titular de la Cofradía de los Estudiantes de Almería, un trabajo que evidencia su intervención en proyectos destinados a definir la identidad visual de las corporaciones y la presentación de sus imágenes titulares. Esta faceta amplía el alcance de su producción y lo sitúa también en el ámbito de las propuestas destinadas a integrarse en el patrimonio material de las hermandades.

A este cometido se suman el diseño del trono del Señor del Rescate de Antequera y el de la corona de procesión de María Santísima del Amparo, de la Cofradía de la Pollinica de Málaga capital. Su actividad en este terreno comprende igualmente proyectos para la Cofradía de los Estudiantes de Málaga, la Archicofradía del Paso y la Esperanza y la Real Cofradía del Santo Sepulcro de Málaga, entre otras instituciones. Se trata de una línea de trabajo en la que la concepción estética debe atender tanto a la identidad de cada corporación como a la función y al contexto en los que se incorporan las piezas.

Especial interés presenta también su participación en iniciativas expositivas y patrimoniales, como la realización de una peana para el Redentor del Mundo de la Hermandad de Mediadora, vinculada a la exposición El Verbo Encarnado, celebrada con motivo del centenario de la Agrupación de Cofradías de Málaga en 2021. Estas intervenciones revelan una concepción del diseño que rebasa la dimensión ornamental y atiende a la relación entre la obra, su función procesional y el contexto devocional al que se incorpora. El trabajo sobre estos elementos exige integrar las necesidades de uso, la composición artística y la coherencia con el conjunto patrimonial de cada corporación.

La diversidad de estos proyectos permite contemplar su producción desde una perspectiva más amplia: el cartel, el diseño de enseres y la intervención sobre elementos patrimoniales forman parte de una misma inquietud por construir un lenguaje visual coherente con la identidad de las hermandades. En todos estos ámbitos, la creación artística se entiende como una forma de diálogo entre la memoria, la devoción y la expresión plástica, con resultados que trascienden la obra aislada para integrarse en la imagen colectiva de las corporaciones.

La composición musical, otra dimensión de su universo creativo

La música constituye una tercera vertiente de la actividad de Cortés del Pueblo. Su faceta como compositor de marchas procesionales amplía el alcance de su relación con la Semana Santa y permite trasladar al lenguaje sonoro una sensibilidad que, en sus trabajos plásticos, se manifiesta a través de la imagen, el color y la composición. Esta dimensión musical completa un perfil creativo en el que distintas disciplinas artísticas convergen alrededor de las celebraciones religiosas y de las tradiciones que las mantienen vivas.

Entre sus obras dedicadas a la Cofradía de El Rico de Málaga figuran Todo por tu Amor, Salvador, Espejo de Justicia y Maiestas. Su catálogo comprende también Reina de la Cruz Blanca, dedicada a la Virgen de la Piedad de Antequera, y El nombre de Yahveh, vinculada a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de Almogía, conocida como la de los Moraos. Estas composiciones forman parte de una trayectoria que encuentra en la música procesional otro cauce para expresar la identidad y la dimensión devocional de las corporaciones.

Esta pluralidad de registros evidencia una relación con el patrimonio cofrade que no se limita a la representación gráfica de sus devociones. La pintura y el diseño articulan una dimensión visual, mientras que la composición musical aporta otra vía para expresar el sentimiento religioso y la memoria colectiva de las corporaciones. Ambas vertientes confluyen en una trayectoria que encuentra en las tradiciones de la Semana Santa un ámbito privilegiado de creación, desde el que abordar la religiosidad popular mediante lenguajes artísticos complementarios.

Córdoba, ante una nueva interpretación de su Semana Santa

La designación de Pablo Cortés del Pueblo como cartelista de la Semana Santa de Córdoba de 2027 incorpora su particular universo estético al calendario de una ciudad cuya identidad cofrade posee una dilatada tradición artística y devocional. El encargo representa una nueva ocasión para que el creador despliegue los recursos que caracterizan su obra: la recuperación de lenguajes gráficos históricos, la reinterpretación contemporánea de sus códigos y la articulación de un discurso visual capaz de conjugar identidad, simbolismo y fuerza comunicativa.

Su trayectoria, construida entre la cartelería, el diseño patrimonial y la música procesional, ofrece distintas claves para aproximarse a su manera de entender la creación vinculada a las hermandades. La atención a la tradición gráfica de comienzos del siglo XX, el diálogo con tendencias modernas y la experiencia acumulada en proyectos de diversa naturaleza conforman el sustrato de una propuesta que encontrará en Córdoba un nuevo escenario de expresión. Su perfil multidisciplinar permite situar este nombramiento dentro de una carrera en la que la creación artística se ha extendido a diferentes soportes y formas de representación, sin perder su vinculación con el universo cofrade.

El cartel de 2027 se incorporará así a la historia visual de la Semana Santa cordobesa, una sucesión de obras que, además de anunciar la celebración, contribuyen a preservar y renovar su imaginario. La expectativa se dirige ahora hacia la materialización de la propuesta de Cortés del Pueblo, llamado a trasladar a una nueva composición artística la singularidad de una de las grandes manifestaciones de la religiosidad popular andaluza.

Rafael Castejón Rodríguez, autor del cartel de las Glorias

El cartel de las Glorias de Córdoba de 2027 será realizado por Rafael Castejón Rodríguez, artista nacido en Córdoba en diciembre de 2002 cuya formación se orienta a la conservación y restauración de bienes culturales. Estudiante de esta especialidad en Sevilla, ha desarrollado una producción que comprende la pintura religiosa, el retrato y la cartelería, conjugando el aprendizaje técnico con una temprana participación en proyectos de relevancia artística y patrimonial.

Actualmente cursa el Grado en Conservación y Restauración de Bienes Culturales en la Universidad de Sevilla, después de completar el Bachillerato Artístico. Esta preparación le permite aproximarse al patrimonio desde una perspectiva que integra la creación plástica, el conocimiento de los materiales y la atención a los valores históricos y artísticos de las obras. Su formación académica se complementa con una práctica artística en la que el retrato, la pintura sacra y la cartelería ocupan un lugar destacado.

Entre sus trabajos de mayor relevancia figura el retrato de grandes dimensiones de Su Majestad el Rey Alfonso XIII, realizado en noviembre de 2024 para el Real Círculo de Labradores de Sevilla mediante una técnica academicista. Esta obra se suma a una trayectoria que encuentra en el retrato uno de sus principales campos de desarrollo y que incluye también el realizado sobre la princesa Leonor con motivo de su jura de la Constitución.

En el ámbito expositivo, Castejón protagonizó una muestra individual en el Palacio de la Merced de Córdoba en abril de 2023, organizada en el entorno de la Diputación Provincial. Su trayectoria comprende igualmente colaboraciones con instituciones culturales y patrimoniales. En 2022 participó en el proyecto relacionado con la exposición Solana y Romero de Torres. Una historia del arte español en negro, impulsado por la Fundación Unicaja, con labores de supervisión del estado de conservación y acompañamiento de las obras durante su traslado. En noviembre de 2024 intervino asimismo en la conferencia y mesa redonda Julio Romero de Torres: otras miradas, celebrada en el Real Círculo de la Amistad de Córdoba.

Su vinculación con el ámbito cofrade se manifiesta de manera particular en la Pro-hermandad del Santísimo Cristo de la Confianza, de la que es hermano y con la que mantiene una relación directa. En 2025 realizó el retablo pictórico del altar del titular, una obra que fue bendecida ese mismo año y que constituye uno de los encargos más significativos de su trayectoria en el terreno de la pintura religiosa. También es autor del cartel del Mayo Festivo y la Feria de Nuestra Salud de Córdoba de 2026, una muestra de su actividad en el ámbito de la representación gráfica de las celebraciones de la ciudad.

La pintura sacra y la intervención sobre el patrimonio

En el terreno del arte sacro, su producción comprende intervenciones de especial relevancia. En marzo de 2025 realizó la pintura mural de la capilla del Cristo de la Confianza, en la parroquia de la Inmaculada Concepción y San Alberto Magno de Córdoba, empleando la técnica de la pintura veneciana barroca. Esta intervención se integra en una trayectoria que mantiene una relación directa con la tradición pictórica religiosa y con la creación de obras destinadas a espacios de culto.

En julio del mismo año llevó a cabo una pintura mural en la Casa de Pilatos de Sevilla, para la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, siguiendo la tradición pictórica renacentista en una de las estancias de este conjunto palaciego. A esta experiencia se suma su incursión en otros proyectos de pintura mural, con trabajos previstos en la Casa de Pilatos a partir de septiembre de 2026. Estas intervenciones reflejan una práctica artística en la que el conocimiento de las técnicas históricas y la atención al contexto arquitectónico y patrimonial adquieren una especial relevancia.

Su trayectoria también incluye su nombramiento como asesor artístico de la Pro-hermandad del Santísimo Cristo de la Confianza en septiembre de 2026. Desde esa responsabilidad, su cometido comprende el asesoramiento en futuros proyectos de insignias, enseres y otras piezas patrimoniales, así como la orientación de las actuaciones dirigidas a la conservación y puesta en valor de los bienes de la corporación. La Junta de Gobierno fundamentó aquella designación tanto en su preparación histórico-artística como en su condición de hermano y en el conocimiento que posee de la identidad de la Pro-hermandad.

Esta responsabilidad institucional conecta su formación en conservación y restauración con las necesidades patrimoniales de una corporación religiosa en desarrollo. Su cometido no se limita a la creación de nuevas piezas, sino que comprende también la orientación de las iniciativas encaminadas a preservar los bienes existentes y a garantizar que los futuros proyectos mantengan una coherencia artística con la identidad de la Pro-hermandad.

La cartelería como expresión de las Glorias cordobesas

La actividad de Castejón en el ámbito de la representación gráfica encuentra un antecedente reciente en el cartel de las Fiestas y Feria de Nuestra Señora de la Salud de Córdoba de 2026, realizado por encargo del Ayuntamiento de la ciudad. Este trabajo acredita su participación en la cartelería institucional y su capacidad para trasladar su lenguaje artístico a las celebraciones que forman parte de la vida colectiva cordobesa.

Su elección como cartelista de las Glorias se produce después de que la Pro-hermandad del Santísimo Cristo de la Confianza lo nombrara asesor artístico en septiembre de 2026. Desde esa responsabilidad, su cometido comprende el asesoramiento en futuros proyectos de insignias, enseres y otras piezas patrimoniales, así como la orientación de las actuaciones dirigidas a la conservación y puesta en valor de los bienes de la corporación. La Junta de Gobierno fundamentó aquella designación tanto en su preparación histórico-artística como en su condición de hermano y en el conocimiento que posee de la identidad de la Pro-hermandad.

El nombramiento como cartelista de las Glorias supone la incorporación de una mirada artística formada en el retrato, la pintura sacra y la conservación del patrimonio. La Agrupación confía en que su sensibilidad plástica y su conocimiento de la tradición pictórica contribuyan a expresar la riqueza devocional de las hermandades letíficas cordobesas y la diversidad de sus advocaciones. El encargo abre así una nueva etapa en su relación con las celebraciones religiosas de la ciudad, en la que deberá trasladar a una composición gráfica el universo de las corporaciones de Gloria y la singularidad de sus manifestaciones devocionales.

La creación artística al servicio de la tradición cofrade

Los nombramientos de Pablo Cortés del Pueblo y Rafael Castejón Rodríguez definen la autoría de las dos obras con las que la Agrupación de Cofradías anunciará la Semana Santa y las Glorias de Córdoba de 2027. Aunque responden a contextos y trayectorias distintas, ambos encargos se inscriben en una tradición en la que la creación plástica desempeña una función relevante en la comunicación de las celebraciones religiosas y en la construcción de su imaginario colectivo.

La cartelería cofrade constituye, en este sentido, un espacio de encuentro entre la expresión artística, la identidad de las corporaciones y la transmisión de sus valores devocionales. Las obras que ambos artistas realizarán para la ciudad se incorporarán a ese patrimonio visual efímero y, al mismo tiempo, significativo, llamado a anunciar dos ciclos esenciales de la vida cofrade cordobesa.


Presentación de Pregoneros, Exaltadores y Cartelistas de la Semana Santa y Glorias 2027
Video: Rafael Butelo