La Barca de la Florida presenta el cartel de Manuel Cobo para la procesión extraordinaria de Acción de Gracias

La Barca de la Florida ha acogido esta tarde, en su centro cultural, la presentación oficial de los actos de la Solemne Misa Pontifical y la procesión extraordinaria de Acción de Gracias, una celebración que tendrá como complemento la presentación del cartel anunciador, realizado por el artista Manuel Cobo. El encuentro ha supuesto el inicio de la divulgación de los detalles de una jornada llamada a ocupar un lugar destacado en la memoria religiosa y devocional de la zona.

La presentación ha estado a cargo de Miguel Perea, compañero de la organización, en un acto marcado por la emoción y por el significado espiritual de una convocatoria concebida como expresión colectiva de gratitud. La iniciativa encuentra su razón de ser en la voluntad de los pueblos de dar gracias por la protección recibida durante las graves inundaciones provocadas por la crecida del río Guadalete el pasado otoño, cuando la fuerza del agua puso a prueba a los vecinos sin que, afortunadamente, hubiera que lamentar pérdidas trágicas.

Una obra concebida como expresión de fe y agradecimiento

El cartel, firmado por Manuel Cobo, conocido artísticamente como Coberuxarte, parte de una reflexión sobre la profunda vinculación entre la religiosidad popular y los símbolos que acompañan la vida cotidiana. La obra se articula en torno a una idea que resume su sentido: «Fíjense si es grande la fe… que en un simple azulejo con el rostro de nuestra devoción, en el patio o en un rincón del hogar, cabe de sobra el ancla de toda nuestra esperanza».

Desde esa premisa, el artista ha compuesto una pintura destinada a anunciar un acontecimiento histórico para la tierra, en el que la celebración religiosa se convierte en vehículo de reconocimiento y gratitud compartida. La composición reivindica la confianza depositada en las imágenes sagradas y en aquellos elementos devocionales que, presentes en las viviendas y en los caminos, constituyen un refugio espiritual al que acudir en los momentos de incertidumbre.

Los azulejos devocionales, protagonistas de la composición

Uno de los elementos centrales de la propuesta artística es la representación de las imágenes titulares de las pedanías jerezanas mediante acuarelas que evocan los tradicionales azulejos azules. Con este recurso, Cobo ha buscado integrar las distintas devociones en una composición equilibrada, preservando la identidad de cada una sin renunciar a la unidad visual del conjunto.

La elección de estos retablos cerámicos encierra, además, una referencia directa a la religiosidad doméstica y popular. Los azulejos que presiden patios, rincones y fachadas forman parte de un paisaje íntimo en el que la fe se expresa mediante gestos sencillos: una oración, una petición o una mirada dirigida a la imagen cuando las circunstancias se vuelven adversas.

El fondo de la obra incorpora el azul de Jerez, una tonalidad que proporciona cohesión cromática al conjunto y rinde homenaje a la luz y a la identidad de la ciudad. Este recurso contribuye a dotar al cartel de una apariencia armónica, en consonancia con el carácter devocional y colectivo de la celebración anunciada.

Una cruz de forja y las flores del campo como símbolos de esperanza

En el eje central de la pintura se alza una clásica cruz de caminos realizada en hierro forjado, un elemento de profunda presencia en la geografía rural y en los itinerarios que enlazan campos y poblaciones. Su posición en la composición refuerza el papel de la cruz como símbolo permanente de la fe y como referencia espiritual en el paisaje cotidiano de los pueblos.

A sus pies, un conjunto de flores silvestres —amapolas, cardos, margaritas y algodón— completa el mensaje de la obra. Estas especies, vinculadas a los márgenes de los caminos y a la vegetación espontánea del campo, representan la capacidad de la vida para abrirse paso incluso después de las circunstancias más difíciles. Su presencia introduce una lectura de esperanza y renovación, especialmente significativa en una celebración surgida tras las inundaciones del pasado otoño.

La composición establece así un vínculo entre la memoria de lo vivido y la confianza en el futuro, con una naturaleza que vuelve a florecer como imagen de resistencia, continuidad y gratitud después de la tempestad.

La parroquia de La Barca de la Florida, referencia del acontecimiento

La parte inferior del cartel está presidida por la parroquia de La Barca de la Florida, incorporada como referencia religiosa fundamental de la localidad que acogerá los actos. Su presencia sitúa geográficamente la celebración y subraya el papel del templo como centro de la vida espiritual de la comunidad.

Con esta obra, Manuel Cobo reúne en un mismo lenguaje pictórico las devociones de las pedanías jerezanas, la identidad de su territorio y el significado de una convocatoria concebida para expresar el agradecimiento colectivo por la protección recibida durante las riadas. La presentación del cartel marca así un nuevo paso en la preparación de la Solemne Misa Pontifical y la procesión extraordinaria de Acción de Gracias, una jornada en la que la fe popular será el hilo conductor de una manifestación compartida de esperanza y gratitud.