Córdoba

El Besapiés del Santísimo Cristo de las Misericordias de la Hdad. de Santa Cruz por Miguel Ángel Badia

Excelente reportaje del Besapiés que la Ilustre y Antigua Hermandad del Santísimo Sacramento y Nuestra Señora de la Paz, Fervorosa Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de las Misericordias, Santa María de la Antigua y Nuestra Señora de los Dolores de Sevilla, conocida comúnmente como Hermandad de Santa Cruz de Sevilla, celebró en honor de su Titular.

La imagen del Cristo de las Misericordias se atribuye al indigne escultor Pedro Roldán, y su realización se enmarca dentro del último tercio de siglo XVII.
La primera noticia sobre esta imagen, identificada como Cristo de las Misericordias, data del año 1681.
Se sabe que esta talla estaba en el desaparecido templo parroquial de Santa Cruz ubicado en la actual plaza del mismo nombre, en la nave colateral a la del evangelio conocida como de «las capillas cerradas» por estar protegidas mediante rejas, quizás la central de las tres que allí había, propiedad de la familia de los Auñón, .

En 1744 esta familia accede a la petición que le hace la Hermandad Sacramental de la parroquia -con capilla peor situada, a los pies del templo-, de permitir el traslado del Sagrario a su capilla, con el acuerdo de que la Sacramental se hacía cargo de las modificaciones necesarias en su retablo y del Crucificado que lo presidía. Esta imagen llegaría a gozar de gran devoción entre los fieles, publicándose en el Correo de Sevilla en las cuaresmas de 1807 y 1808 la celebración de Quinarios al “Cristo de la Misericordia”.
En 1810 se derriba la iglesia de Santa Cruz, pasando entonces la parroquia junto con las dos hermandades con sede en ella, la Sacramental y la de Nuestra Señora de la Paz, a la iglesia de los Clérigos Menores (actual iglesia de Santa Cruz), que había sido expropiada a dicha Orden.
En 1814, con la retirada de los franceses de la ciudad, la iglesia es devuelta a los Menores, pasando entonces la parroquia junto con las dos hermandades al Oratorio del Hospital de los Venerables. Aquí el Crucificado, que por falta de espacio se encontraba en el almacén, es cedido por la Sacramental, y a petición del administrador del hospital, para presidir el altar de la enfermería, según nota de confirmación al párroco de 19 de julio de 1836.

Con la Desamotización de Mendizábal los Clérigos Menores son nuevamente expropiados de su iglesia y convento, pasando de nuevo la parroquia de Santa Cruz junto con las dos hermandades a esta sede, donde ya estuvieron anteriormente. Entonces no pasó con ellas la imagen del Crucificado, que permaneció en el Hospital de Venerables hasta unos años más tarde cuando es cerrado por la Junta de Beneficencia y destinadas sus instalaciones para usos fabriles. Entonces la Sacramental de Santa Cruz decide recogerla y llevarla a la nueva parroquia, pero al existir ya un Crucificado en la iglesia se opta por ubicarlo en una de las paredes de la sacristía, donde la Hermandad celebraba sus cabildos, según consta en acta de 2 de abril de 1842.
Y en la sacristía seguía el 28 de abril de 1844 cuando se acuerda en cabildo no aceptar la petición hecha por la Junta parroquial de San Bartolomé y su Sacramental sobre la cesión de esta imagen (junto con la petición los solicitantes se comprometían restaurarlo a cambio, por lo que su estado no sería muy bueno). De esa petición surgiría el ánimo por parte de la Sacramental de Santa Cruz a dar un mayor culto a su Crucificado, y como consecuencia se buscó un lugar apropiado en la iglesia para colocarlo, justo donde ya estaba desde antes el Crucificado de los Menores. Así pues, se decide cambiar los puestos de ambas imágenes, pasando el Cristo de las Misericordias a ocupar el lugar del de los Menores, y este a su vez a la sacristía donde hasta entonces estuvo el anterior; un cambio que ya era realidad en 1880 cuando en el inventario parroquial se hablaba de la primera capilla de la Nave de la Epístola como la «capilla del Cristo de las Misericordias».
En septiembre de 1904 se aprueban las primeras Reglas de la nueva Hermandad de Santa Cruz, que tiene como titular a este Cristo y que en la década de los años setenta del siglo XX es trasladado al retablo del testero del crucero del lado del evangelio, donde hoy se encuentra.
Esta interesante talla procesionó por vez primera en el año 1905 desde la iglesia del convento Madre de Dios, pues la Hermandad había sido fundada sólo un año antes en la sevillana parroquia de Santa Cruz. Desde aquella fecha su anterior Virgen Dolorosa aparecía arrodillada a los pies de este Cristo crucificado, y así siguió hasta que en 1965 comenzó a procesionar bajo palio.

Se trata de una talla de Cristo crucificado vivo, realizada en madera de ciprés y policromada, de 1,75 metros de altura, que se fija a una cruz de tipo arbórea mediante tres clavos. (Según la página web de la Hermandad su altura es de 1,67m, algo inferior a la de otros Cristos procesionales, que se justifica por haber sido creada para su contemplación en un retablo de una capilla pequeña. Está acabado con ojos de cristal y dientes de marfil.
Estilísticamente dentro del círculo de Roldán, presenta un valiente modelado del cuerpo en contrapposto, dentro de la mejor esencia barroca, cuyo ritmo ascendente se continúa hasta el rostro, decididamente alzado hacia el cielo en actitud suplicante.
De dibujo valiente y seguro, presenta a un Cristo que se contorsiona sin excesos en su cruz, con las manos abiertas. La mirada anhelante y como exclamando al cielo, es una excelente obra que preludia las formas y la esencia del magnífico Cristo de la Expiración -El Cachorro- de Ruiz Gijón.

La imagen de este Cristo fue restaurada en el año 1904, antes de su primera salida procesional de 1905, por Emilio Pizarro de la Cruz.
Posteriormente sería intervenido por José Rivera García en 1952, y más modernamente por el profesor Ricardo Comas Fagundo en 1980, solo actuó sobre el brazo izquierdo de la talla.
La última restauración de esta imagen fue llevada a cabo en dos fases por el Instituto Andaluz de Patrimonio Artístico, iniciándose la primera de ellas con el traslado al laboratorio de esta institución el 13 de mayo de 1998 y volviendo a la Hermandad en octubre del mismo año. La segunda se realizó entre los meses de mayo de mayo de 2000 y marzo de 2001, siendo ésta quizás la única restauración completa que de la Imagen se ha hecho en sus más de 300 años de existencia.

Realiza su salida procesional acompañando a su Hermandad en estación de penitencia desde su sede hasta la Santa Iglesia Catedral en la noche del Martes Santo de la Semana Santa sevillana. A su paso le sigue el paso de palio de la Virgen de los Dolores, cotitular de la Hermandad, que cierra los desfiles procesionales de este día en Sevilla.








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