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La crónica | La Salud de Puerta Nueva le regala a Córdoba los primeros nazarenos desde 2019

Se palpaba la creciente intensidad en las orillas de Puerta Nueva cuando las manecillas del reloj se aproximaban inexorablemente a la hora en que las puertas el templo dejarían atravesar su frontera a la cruz de guía de la cofradía del Señor de la Salud. Nunca una advocación fue más apropiada para expresar, de manera gráfica, qué es exactamente lo que el mundo necesita para sanar sus heridas: auténtica Salud. La que emana del mismísimo Dios y se atrinchera en los corazones de quienes acuden a buscarle con la mirada. Como los cientos de cordobeses que se han arremolinado en presencia de Aquél que ha llegado para curar sus aflicciones.

Precedido de un nutrido y cuidado cortejo -que para sí querría más de uno-, llamativo para una corporación tan joven, Nuestro Padre Jesús de la Salud en su Divina Misericordia en el Beso de Judas, obra de Manuel Luque Bonillo, ha lucido su nueva túnica bordada a mano por hermanas de la corporación bajo diseño de Jesús Benzal. Una magnífica pieza bordada en oro fino sobre terciopelo de seda morada en cuya ejecución se han empleado diversas técnicas como cetillo, hojilla y canutillo que presenta un elegante diseño en el que abunda la hojarasca y en el que la simetría es parte esencial del concepto.

Escoltado por Judas, en el preciso instante en el que consuma su traición, el Señor ha encontrado el consuelo de la marea de fieles que se han precipitado para reencontrarse con Él después de la salida procesional extraordinaria del pasado mes de octubre, tras su bendición en la Santa Iglesia Catedral, Con un caminar poderoso, por obra y gracia de la cuadrilla que dirige como los ángeles el equipo de capataces de Juan Horacio de la Rosa y Jesús Ortigosa y al compás de la siempre magnífica Agrupación Musical Redención de Córdoba, todo un lujo a nuestro alcance, el paso de misterio ha derramado altas dosis de elegancia y espectacularidad a lo largo de todo el recorrido con momentos especial intensidad a su llegada a San Pedro -en cuyo interior la cofradía ha realizado estación de penitencia-, a su salida de la basílica, a los sones de la emblemática marcha «¡Estrella!» y, más tarde, en enclaves como la tradicional Calle del Poyo, ante la ermita del Socorro y en la Corredera o, ya de madrugada, en la Magdalena.

Un maravilloso rosario de indescriptibles instantes para almacenar de una memoria colectiva Córdoba cofrade de una cofradía cuya pujanza y vitalidad se encuentran fuera de toda duda. Un auténtico regalo que la Salud de Puerta Nueva le ha hecho a la ciudad, ofrendándole los primeros nazarenos que ven sus calles desde 2019, a tres días de que Córdoba vuelva a estrenar sonrisa un nuevo Domingo de Ramos.

Video | El Rincón Cofrade