Córdoba, ⚓ Costal

La cuadrilla de la Trinidad celebra su igualá con la exigencia de hacerse hermano sobre la mesa

Carlos Gómez. Inmersos como nos hallamos en la recta final del camino que inevitablemente culmina con la llegada del Salvador, las distintas hermandades no pierden de vista que la Cuaresma comienza a alumbrar tímidamente por el horizonte y en pocas semanas las mismas calles que ahora destilan olor a mantecado y turrón y brillan bajo el alumbrado navideño, se inundarán de ensayos costaleros de cara a que la próxima Luna de Nisán, los altares itinerantes que preside el Mismísimo Dios y su Bendita Madre se desenvuelvan con el mayor esplendor por las calles de toda Andalucía. De ahí que comiencen a hacerse frecuentes las informaciones que trasladan la citación de las diversas cuadrillas para realizar la preceptiva igualá.

Así, la Hermandad de la Santa Faz realizó la correspondiente a la cuadrilla de su paso de palio el pasado viernes 16 de diciembre, en el antiguo Colegio Trinidad II, frente a la Parroquia de la Trinidad. Cabe recordar que los hombres que tienen el honor de llevar sobre sus hombros a la bellísima dolorosa de la corporación, ya fueron citados el pasado 18 de noviembre para la presentación de su nuevo capataz, Luís Miguel Carrión «Curro». Una convocatoria que, como ya adelantamos en Gente de Paz tuvo escasa asistencia, según apuntaron diversas fuentes a las que tuvo acceso este medio, lo que, como ya indicamos entonces, no era óbice para que la situación se invirtiera el día de la igualá, si bien es cierto que resultó extremadamente llamativa la poca afluencia y que fuese, en cierto modo inevitable, que se relacionase ese hecho con el presunto malestar generado en amplios sectores de la cuadrilla, a resultas de la destitución del antecesor de «Curro», Carlos Lara.

Según informan varios asistentes a la cita del pasado viernes, el nuevo capataz se presentó en la igualá acompañado de prácticamente todo su equipo. También estuvieron presentes el Consiliario de la Hermandad, D. José Juan Jiménez Güeto, y el Hermano Mayor de la corporación, Rafael Ortiz Gómez, entre otros miembros de la Junta de Gobierno. A esta primera toma de contacto se presentaron una veintena de miembros de la cuadrilla de años anteriores más tres o cuatro aspirantes, si bien es cierto que la Hermandad pidió que todos aquellos que no pudieran asistir, estando interesados en formar parte de la cuadrilla, enviaran un correo electrónico a la propia corporación para que se contara con ellos a la hora de confeccionarla, de modo que resulta complejo determinar el número total de costaleros de años anteriores con los que cuenta la hermandad en estos momentos.

En este sentido, es preciso recordar que la Junta de Gobierno de la Santa Faz tomó la determinación de que la integridad de la cuadrilla de la Virgen de la Trinidad esté conformada por hermanos costaleros, en cumplimiento del artículo 9. DE LOS CAPATACES, CONTRAGUÍAS Y COSTALEROS, de su Reglamento de Régimen Interno que, en su apartado b) indica expresamente que «Tanto capataces, auxiliares, contraguías y costaleros están obligados a ser Hermanos de Nuestra Hermandad. Además deberán seguir las mismas normas de recogimiento y compostura que las establecidas para los Hermanos Nazarenos» y que, según apuntan diversas fuentes, este fue uno de los puntos determinantes que provocó la destitución de Lara como capataz del palio de la Trinidad.

Sea como fuere, la Hermandad parece convencida de aplicar este criterio y así obró en consecuencia en esta ocasión, en la que, siempre según las mencionadas fuentes, se repartieron hojas de solicitud de alta de hermano a los presentes que no tuvieran ya dicha condición, llegando a asegurarse en este sentido que quienes deseen incorporarse a la cuadrilla deberán devolverlas debidamente cumplimentadas, quedando al margen de la composición de la misma en caso contrario, lo que generó cierta controversia que en algún momento llegó a convertirse en tensión.

Luís Miguel Carrión, que en todo momento adoptó una posición de absoluta elegancia, como corresponde a un capataz de su categoría, aseguró que él contaba con todos los hombres. Evidentemente la exigencia de convertir a todos los miembros de la cuadrilla en hermanos es un asunto que escapa de sus funciones y con el que el contrastado capataz, que viene a desempeñar un trabajo para el cual ha sido requerido, nada tiene que ver. Según indican algunos de los asistentes, el intercambio de impresiones entre ciertos miembros de la cuadrilla y algunos de los representantes de la junta de gobierno llegó al punto de escucharse frases como que si llegado el caso, la Virgen debía quedarse en casa, así se haría, eso sí, entronizada en su paso con flor y cera.

El desafío en este momento es completar la cuadrilla para que ello no ocurra. En este sentido, cabe mencionar que el artículo 53. DEL ORDEN Y LA COMPOSTURA DE LOS CAPATACES Y COSTALEROS, del citado Reglamento de Régimen Interno, indica que «Los Pasos Procesionales de las Sagradas Imágenes de los Titulares de la Hermandad y Cofradía serán dirigidos y portados por capataces y costaleros durante la Estación de Penitencia, quedando expresamente prohibido el uso, para tal fin, de ruedas o de cualesquiera otros procedimientos o artificios mecánicos», al tiempo que añade que «Corresponde a la Junta de Gobierno (…) la petición de ayuda externa o en su defecto la contratación de las correspondientes cuadrillas de costaleros cuando, por motivos de falta de hermanos costaleros, hubiera que realizarlo. Para que se dé dicha circunstancia, el número de hermanos costaleros que componga cada Paso tendrá que ser inferior a una cuadrilla, lo que hace que imposibilite la correcta salida procesional. En el caso de tener que tomar dicha decisión, quedará en suspenso la obligatoriedad de ser Hermano para los costaleros (art. 9 b). Tal medida será aprobada anualmente en Junta de Gobierno y esta dará conocimiento de ello en la siguiente Asamblea General de Hermanos».

De tal manera que no parece factible que la Reina de la Trinidad se quede en casa el próximo Martes Santo. Primero, porque cabe esperar que entre la veintena de costaleros que se dieron cita el pasado viernes en la igualá, y los que hayan confirmado su intención de integrarse en la cuadrilla vía correo electrónico, sumados a los que tengan a bien acudir a la próxima cita, cumpliendo con la exigencia que impone el artículo 9b), se logrará conformar una cuadrilla completa y que en caso contrario siempre queda la opción de apostar por las posibilidades contempladas por el citado artículo 53. No obstante, resultaría llamativo que tras todo lo ocurrido y considerando que ya existía un número de partida de hermanos costaleros bajo el palio de la Trinidad la pasada primavera -entre las dos cuadrillas que cuadraron-, el próximo Martes Santo este número no se haya visto incrementado de manera sustancial, lo que podría poner en duda la conveniencia de la decisión adoptada, cuya valoración, en todo caso, corresponderá hacer al Cabildo General de Hermanos de la hermandad trinitaria.

Foto Antonio Poyato

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