El Rocío

La Hermandad del Rocío de Córdoba tilda de éxito el #RociodelaFe

Y tras el trabajo, llega la satisfacción. El Rocío de la Fe, de intensa preparación durante varias semanas, pasó por Córdoba como un ciclón de devoción, emociones y religiosidad, deja una resaca donde la satisfacción es la nota constante y la palabra «éxito» la más repetida, junto con el agradecimiento. Tanto la hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Córdoba, anfitriona de esta histórica cita, como el Ayuntamiento de la ciudad coincidieron en felicitarse por una jornada exitosa, que transcurrió entre multitudes por las calles y sin incidentes.
El hermano mayor de la filial cordobesa, Bernabé Jiménez, aseguró que el balance debe ser «muy positivo» por cómo se había desarrollado esta histórica jornada en la que, además de la de la capital, participaron las de Priego, Puente Genil, Cabra y Lucena, junto con la Hermandad Matriz de Almonte. «Toda la ciudad respondió, a pesar del frío. Las hermandades están muy contentas de cómo se portaron los cordobeses», afirmó Bernabé Jiménez, quien destacó la grata impresión que el presidente y la junta de la corporación almonteña se habían llevado de la organización del Rocío de la Fe. Su respaldo, insistió, fue fundamental para el acto, y la presencia del simpecado del germen de la devoción marismeña constituyó «algo histórico». Los responsables de la corporación almonteña insistieron todavía durante el día de ayer en la calidad del acto.

Por eso se mostró, además de satisfecho, sobre todo «agradecido» a todos aquellos hermanos y devotos que habían tomando parte en la cita. En especial citó a las cofradías, que instalaron muchos altares en las calles, y que en algunos casos tuvieron que soportar largas esperas hasta que los cinco simpecados se detuviesen ante ellos. «Las de San Francisco estuvieron hasta las once de la noche, fue un gran esfuerzo», manifestó el máximo responsable de la corporación. Todo pese al retraso que se generó desde primera hora, que admitió, pero que como recordó tampoco impidió que hubiese público en las calles durante todo el camino.
Bernabé Jiménez agradeció también al obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, por sus palabras de apoyo y reconocimiento tanto a los rocieros como a los cofrades en general, y por su presencia hasta el final, aunque el retraso el acto religioso que se tenía que celebrar en la plaza de Las Tendillas fue considerable. «Hablamos con él por si quería cancelarlo y que se fuese directamente a la bendición de la imagen de la Virgen en los jardines de Miraflores, pero nos dijo que no, que quería seguir», contó el hermano mayor del Rocío, que calificó de «exquisito» su comportamiento y su apoyo durante toda la gran celebración.
La «pará» rociera se prolongó, explicó, hasta las cinco de la madrugada en el Alcázar de los Reyes Cristianos, la culminación de «un día grande», según la filial cordobesa, que insistió en que se ha mostrado «una forma de hacer las cosas».
Por su parte, la concejala de Seguridad del Ayuntamiento de Córdoba, Carmen Sousa, también calificó la celebración de «éxito total» y destacó la ausencia de incidentes pese a la convivencia de más de 50.000 personas en las calles.
Recordatorio #RociodelaFe

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