Córdoba

La Virgen de las Angustias regresa a casa

La Pontificia, Real y Centenaria Hermandad y Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias Coronada en un histórico Cabildo Extraordinario celebrado en el Hotel Alfaros de la ciudad de Córdoba, ha decidido por mayoría modificar el artículo 2 de sus Reglas. En dicho artículo se especifica la sede canónica y social de la Corporación del Jueves Santo.

El resultado ha sido:

Votos emitidos: 210
A Favor: 159
En contra: 51

Como era precisa la aprobación de dos tercios de los votos emitidos, la propuesta ha sido aceptada.

El cambio supone de manera efectiva el traslado de la Hermandad y con ella de las maravillosas Imágenes que componen el grupo escultórico que tallara el insigne escultor Juan de Mesa y Velasco desde su actual sede canónica de la Iglesia de San Pablo a la que fue su hogar durante siglos, San Agustín.

El traslado al templo de la calle Capitulares empezó a fraguarse en 1960 a raíz de unas desavenencias entre la Hermandad y la Comunidad de Padres Dominicos surgidas a consecuencia de una obras que se realizaron en San Agustín. Estas obras, calificadas por el entonces superior de los dominicos de Córdoba, P. Ignacio Rodríguez O.P. como «absolutamente precisas para ellos» implicaban que «el trono permaneciera todo el año fuera de la Iglesia y que se montase en el exterior del Templo, todo ello sin que se marche la Archicofradía definitivamente». Según figura en las actas de la Hermandad, los dominicos ni deseaban ni les convenía en modo alguno la salida definitiva de la Santísima Virgen fuera del Convento. Sin embargo las obras proyectadas y efectivamente realizadas implicaron el tapiado de la puerta que comunicaba el templo con el huerto lo que impedía la salida del paso a la calle para la procesión,  la demolición de las habitaciones de la Hermandad y el reparto de los enseres en «lugares no aptos para su perfecta conservación» y el paso en un garaje privado. La Hermandad solicitó la intervención del Sr. Obispo «para que resuelva sobre el particular». Ese año el paso de la Señora se montó en el huerto para realizar la salida procesional resguardado de la intemperie bajo un andamiaje entoldado. 
En la Junta del 25 de septiembre se dio cuenta de haberse descartado modificar la puerta principal de la Iglesia ya que haría falta darle un metro más de altura, pero el P. Superior «se ha ofrecido para hacer personalmente gestiones y conseguir autorización para abrir una puerta en la fachada del edificio, en cuyo caso nos cederían los Padres una sala en la parte construida nueva y otro departamento para guardar el Trono y enseres». A esto se le contestó que era más factible la cesión de la sala de Juntas del convento y abrir una puerta a la parte trasera del edificio.
El 3 de noviembre se escribe una segunda Instancia al Sr. Obispo exponiéndole haber fracasado todas las soluciones intentadas por lo que se pide el traslado a otro Templo.
El 17 de noviembre por orden del Sr. Obispo, se escribe una Instancia al P. Evaristo Riol Madruga, Superior de los P.P. Misioneros del Corazón de María en San Pablo, presentando la situación en que se encontraba la Cofradía y preguntando en qué condiciones la recibirían; el día 19 se expusieron los derechos y obligaciones que estimó la Hermandad para su funcionamiento en San Pablo.
El 24 de enero de 1961, el Superior de los Claretianos de San Pablo firmó con el Visto Bueno del Vicario General del obispado, D. Juan Jurado Ruiz, las condiciones que habría de cumplir la Hermandad, y al día siguiente, en presencia del Vicario, el Superior de los Claretianos y el Hermano Mayor de la Cofradía solicitaron del Sr. Obispo la aprobación del acuerdo y «el decreto de traslado de la Archicofradía y su Imagen a la repetida Iglesia de San Pablo». Dicho decreto está firmado por el Sr. Obispo Don Manuel Fernández Conde, el mismo día y registrado con el número 299/61.
El día 2 de marzo, en presencia del Vicario General, el Notario Mayor eclesiástico, Don Guillermo Romero, levantó el acta correspondiente a la salida de San Agustín de las Imágenes titulares de la Cofradía, que firmaron además de los citados, el Hermano Mayor y el Sub-Prior de los dominicos Fr. Lucas Guerra O.P. Otra acta similar recoge la llegada a San Pablo que firman el Vicario, el Hermano Mayor, el Superior de los Claretianos y el Notario. El traslado de las Imágenes tuvo lugar a las cuatro de la tarde, quedando colocadas en la Capilla del Sagrario, la misma donde han permanecido hasta ahora.
Según informa en su web la Junta de Gobierno de la Hermandad. la propuesta de traslado se ha presentado al Cabildo, máximo órgano de decisión, en base a un acuerdo con la Comunidad de Padres Dominicos, con el que se garantiza la apertura diaria de la iglesia y la celebración de los cultos principales en el altar mayor, la protección de las imágenes y las medidas de seguridad a implantar en el camarín que durante tantos siglos ocuparon y la instalación de un columbario en las dependencias anexas al camarín, que permitirá a los hermanos y devotos que lo deseen reposar eternamente junto a la Santísima Virgen de las Angustias y supondrá una nueva fuente de financiación para la cofradía.
Este camino de vuelta se inició a mediados de los años 90 cuando la Junta de Gobierno del entonces hermano mayor, D. Enrique Bernadó Coello de Portugal, decidió incluir la plaza de San Agustín en el recorrido de la estación de penitencia. Desde entonces todos los hermanos mayores se han pronunciado, de una u otra manera, a favor del regreso y han realizado acciones en dicho sentido.
Deseamos y esperemos que la decisión adoptada que marcará inexorablemente el futuro de la hermandad haya sido para bien. Medio siglo después la Virgen de las Angustias regresa a casa. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup