Advertisements
Córdoba

Un maravilloso e ilusionante Sábado de Pasión

Córdoba se ha impregnado de aroma de incienso e ilusión, por obra y gracia de cinco cofradías que han demostrado estar a la altura de las expectativas, más allá de las evidentes y lógicas carencias patrimoniales directamente relacionadas con su juventud, paliadas sobremanera por el esfuerzo colectivo de sus hermanos y la esperanza que destilan sus respectivas puestas en escena, capaces de alimentar los sueños de los más exigentes de que el día de mañana estas cinco corporaciones se incorporen brillantemente a la nómina de Hermandades que realizan estación de penitencia en la Santa Iglesia Catedral. 

Aire de fiesta sin matices por las calles de Fátima con el recuerdo latente de todo lo acontecido en las últimas semanas y el deseo inconfesable de que esta sea la última vez que la bellísima dolorosa de Antonio Bernal, magníficamente ataviada y exornada con un inequívoco aire trianero, que posteriormente se respiro con nitidez por diversas partes de su radiante recorrido, deba efectuar su salida desde una carpa impropia del esfuerzo de los jóvenes hermanos de una corporación que está haciendo auténticos milagros año tras año y que merece mayor respeto que el que le ha regalado el tripartito que nos gobierna.

La puesta en escena de la O ha sido con todo magnífica, derrochando alegría por todos los poros de la cofradía, desde el primer instante con las notas de la brillante Banda Sinfónica de Dos Torres que recibió a la dolorosa con «Coronación de la Macarena» en toda una declaración de intenciones sobre lo que iba a acontecer: un día de auténtica fiesta para los habitantes de este populoso barrio obrero que se ha rendido sin condiciones a la belleza magnificente de la Virgen de la O, elegante y sublime a la par que alegre, preconizado un estilo propio que pocos pasos de palio defienden en la actualidad en esta Córdoba cofrade que últimamente se ha decantado por el clasicismo decimonónico.

Con la presencia de miembros del grupo municipal popular, el cortejo recorrió buena parte de los rincones del barrio, el mismo que se ha sentido ultrajado y que este inolvidable Sábado de Pasión ha querido ser participe de una muestra inequívoca de apoyo incondicional a la pro hermandad. Elevada nota la cosechada por la Corporación de Fátima, por el excelente acompañamiento musical y por el buen hacer de la cuadrilla costaleros que ha vuelto a demostrar que, de la mano de Jesús Ortigosa y Juan Horacio de la Rosa, – pongan el tándem en el orden que deseen – se ha convertido en una de las cuadrillas más solventes de Córdoba. 

El sol brillaba con fuerza en el corazón del barrio de Cañero cuando se abrieron de par en par las puertas de la parroquia de San Vicente Ferrer para que el cortejo que anticipaba la llegada de Nuestro Padre Jesús de los Afligidos en su Presentación al Pueblo se abriese paso entre el calor popular y el indiscutible aroma de barrio que impregna siempre la salida de esta joven y populosa cofradía. Pasadas las 19:30 el Señor atravesaba el cancel de su templo para entregarse al pueblo al que era presentado. Una salida un tanto dilatada por los condicionantes derivados de las pequeñas dimensiones de la puerta del templo que provocan que parte de las molduras del paso deban ser colocadas en la calle, así como la caña y las potencias que porta el Señor.

No obstante, la espera mereció la pena por el buen hacer tanto de la excelente Redención de Córdoba como de la cuadrilla costalera dirigida con maestría por los hermanos Alarcón. Una combinación perfecta que dejó momentos de especial brillantez en el primer tramo de su itinerario al son de marchas como «¡Oh, pecador!», «Presentado a Sevilla» y «Oración», evidenciando el excelente nivel con el que la banda de la Estrella afronta esta Semana Santa, y regalando al espectador momentos de gran lucimiento en virtud del buen hacer de la cuadrilla por los alrededores del templo justo antes de precipitarse por la encrucijada de callejuelas que conforman este popular barrio que cada vez huele más a cofradía. 

Elegante y sobria la puesta en escena de la Hermandad de la Conversión a lo largo de todo su itinerario. Con el deseo indisimulado de buena parte de los hermanos y espectadores de poder presenciar el próximo Sábado de Pasión la escena de la Conversión y la impactante imagen del Santísimo Cristo de la Oración y Caridad acompañado de los dos ladrones bajo el cielo de Córdoba, en el nuevo y flamante paso adquirido por la Corporación de Electromecánicas, la cofradía se desenvolvió demostrando ese sabor a barrio y a Cofradía elegante que está sabiendo cuajar paulatinamente con cada salida procesional.

Especialmente intenso fue el momento en que la Corporación llego a la parroquia de Santa Beatriz de Silva, lugar en el que realizó estación de penitencia ante el Santísimo Sacramento del altar dispuesto a las puertas del templo por el párroco, demostrando que esta cofradía tiene perfectamente clara cuál ha de ser la prioridad esencial de una salida procesional lo que permite aventurar una madurez que hace soñar con su presencia cercana en la Santa Iglesia Catedral como una corporación más de la nómina de Hermandades que realizan carrera oficial. La simbiosis entre la cuadrilla de Enrique Garrido y la Agrupación Musical Cristo de Gracia, brillante a lo largo de todo el itinerario, pusieron el resto para dejar un dulce regusto en todos los afortunados que acudieron a ser participes de la presencia de la cofradía por las calles cordobesas. 

Instantes de gran emotividad los que se han vivido en dos puntos esenciales del recorrido de la Hermandad de las Lágrimas por las calles cordobesas este Sábado de Pasión. El primero de ellos, el paso por la Residencia del Parque Figueroa donde el Crucificado ha recibido una hermosa petalada y se ha notado el sentimiento a flor de piel con las devotas miradas de los más mayores agradecidos porque el Hijo de Dios hubiese acudido a visitarles. El segundo ha tenido lugar con la llegada del Cristo a la Parroquia de Santa Rafaela María donde ha sido recibido por los feligreses con oraciones, fervor, recogimiento y agradecimiento por la presencia de quien derrama su gracia como maná del cielo para sanar los corazones afligidos y secar las lágrimas del universo entero.

Especialmente meritoria ha sido la chicota de la cuadrilla costalera en la calle Isla de Fuerteventura al compás de la Agrupación Musical de El Carpio que ha dejado muy buen sabor de boca. La esperada llegada de los dos sayones, la próxima primavera, propiciarán un enriquecimiento iconográfico para esta cofradía que debe perseverar en el sendero emprendido de la paciencia y el paso corto y firme evidenciado en los últimos tiempos. Poquito a poco, como los buenos costaleros es como se construye una cofradía.  

Espectacular la puesta en escena del Traslado al Sepulcro. La cuadrilla que dirige con la maestría de los grandes capataces Ángel Carrero ha vuelto a demostrar altas dosis de autenticidad a lo largo de todo el itinerario que ha desarrollado la cofradía. Autenticidad y sobriedad a través de un elegante paso largo y el aroma inequívoco a verdad costalera que siempre desprende esta cuadrilla que se va construyendo poco a poco apuntando a una de las más sólidas de toda la Córdoba cofrade. La escena que, a falta de la culminación del impactante misterio que nacerá de la gubia de José Antonio Cabello, ya conforman el Cristo de las Almas y la Virgen de la Salud y Traspaso es más que suficiente para convocar a la introspección y propiciar la oración en el espectador y devoto que acude ala llamada.

La cuadrilla hubo de solventar un complicado escollo en la calle Alfonso VII que, a falta de la necesaria pértiga,  – debe tomar nota el equipo de gobierno de la cofradía para años venideros – pudo ser superado por la ayuda incondicional de unos vecinos y el buen hacer de unos costaleros que aplicaron su categoría y esfuerzo para superar la prueba. Solo un pero – en mi opinión – para la puesta en escena de la cofradía, el horario. A mi juicio una salida procesional a media tarde propiciaría calles mucho más pobladas y, por ende, la posibilidad de un mayor crecimiento para la corporación en un futuro inmediato. Lanzado queda el guante para que sea valorado por quienes deben tomar las decisiones. 

Cinco cofradías con cinco estilos diversos y perfectamente definidos. Cinco estampas y cinco maneras de entender la religiosidad popular y cinco formas distintas de construir una cofradía para conformar entre todas ellas un maravilloso conglomerado que ha vuelto a regalar a Córdoba un maravilloso e ilusionante Sábado de Pasión.

Advertisements

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información. ACEPTAR
Aviso de cookies