La plaza de Las Tendillas presenta este jueves una imagen inusual: una gran lona reivindicativa cuelga desde el emblemático edificio que alberga el reloj de la guitarra española, símbolo sonoro del corazón de Córdoba. El mensaje, visible desde distintos puntos de la plaza, lanza una petición directa: “devolverle el rostro a María Auxiliadora”.
La acción se enmarca en la campaña promovida por el colectivo “Recuperemos tu mirada y tu sonrisa”, formado por devotos y antiguos alumnos de los Salesianos de Córdoba, que reclaman revertir la restauración practicada a la imagen de la Virgen y que, según sostienen, “ha alterado profundamente su fisonomía original”.
Una restauración polémica y una comunidad dividida
La controversia en torno a la imagen de María Auxiliadora se remonta a finales de 2024, cuando se presentó una restauración que generó una notable división entre los fieles. La talla, que llegó a Córdoba procedente de Barcelona, fue modificada hace décadas por el escultor Juan Martínez Cerrillo, quien eliminó una máscara original de la imagen con el propósito de dotarla de una expresión más acorde con la estética andaluza. Desde entonces, aquel rostro reformado se convirtió en el referente devocional para varias generaciones de alumnos y fieles salesianos.
Sin embargo, la reciente intervención devolvió a la Virgen parte de su aspecto primitivo, restableciendo la mirada hacia abajo y reinstalando la máscara original, lo que, a juicio de muchos devotos, ha transformado la identidad emocional de la imagen. “Se tomó una decisión sin consultar a nadie, y el resultado ha sido un cambio radical”, expresan los promotores de la campaña, que denuncian que la talla ha perdido la cercanía y dulzura que la caracterizaban.
“Sigue generando daño a muchas personas”
El grupo “Recuperemos tu mirada y tu sonrisa” sostiene que la restauración “sigue generando daño a muchas personas”, especialmente a quienes crecieron bajo la devoción de la Virgen tal y como fue concebida por Cerrillo. “No reconocen a la imagen a la que rezaban cada mañana ni aquella con la que compartieron lágrimas y acciones de gracias”, señalan en su manifiesto público.
El descontento, que ha provocado una visible fractura en la Casa Salesiana, contrasta con el lema de unidad adoptado por la institución: “Somos uno”. La división interna se ha hecho patente entre quienes defienden la nueva intervención como una recuperación artística, quienes permanecen indiferentes y quienes viven la restauración como una pérdida devocional.

Una petición ciudadana con centenares de apoyos
La iniciativa cuenta ya con una recogida de firmas en la plataforma Change.org, impulsada por Enrique González, antiguo alumno de los Salesianos, quien ha logrado reunir más de medio millar de adhesiones. En la descripción de la petición se detallan las tres posturas enfrentadas en la comunidad: “los que la consideran una obra de arte, los que no sienten nada y los que sufren al verla”.
Mientras tanto, la lona instalada en Las Tendillas se ha convertido en símbolo visible del descontento y en punto de encuentro de curiosos y devotos que observan, comentan y fotografían el mensaje.
Una reivindicación que trasciende lo estético
Para los miembros del grupo impulsor, el debate no se limita a cuestiones artísticas o patrimoniales. “No pedimos una Virgen más bella, sino la que siempre fue nuestra”, repiten los firmantes, apelando a la dimensión emocional y espiritual que vincula a María Auxiliadora con su barrio y con la historia viva del colegio salesiano.
La polémica, lejos de apagarse, ha reavivado un debate de fondo sobre la identidad devocional, la memoria colectiva y los límites de la restauración artística en las imágenes de culto. Mientras la lona continúa desplegada en el corazón de Córdoba, su mensaje resuena como una súplica colectiva: que la Esperanza, la Fe y la devoción recuperen el rostro que los fieles nunca quisieron perder.





