El Ayuntamiento de Coria del Río castiga a un empleado municipal por llamar «muñecos» a las imágenes devocionales

El Ayuntamiento de Coria del Río ha salido al paso, a través de un comunicado difundido a través de sus medios oficiales de comunicación de las manifestaciones realizadas por un coreano «que tiene la suerte de trabajar en su Ayuntamiento desde hace muchos años». En el citado comunicado el Ayuntamiento aljarafeño manifiesta su absoluto «desacuerdo con el contenido y las formas empleadas» por este individuo ya que, según reza en el texto «cualquiera, sea quien sea, para opinar debe emplear el respeto a los demás como base para no perder nunca la razón».

La nota pública aclara que el trabajador es un «administrativo laboral del área de turismo, no es técnico, ni delegado de la citada área, como se ha mal interpretado por algunos ciudadanos». Además el comunicado explica que, «como hasta ahora, este gobierno va a seguir defendiendo la Semana Santa de nuestro pueblo, no por su interés religioso (para eso está el pueblo representado por sus hermandades), sino por el nombre de Coria del Río y la importancia del movimiento económico que genera nuestra localidad».

El comunicado concluye  manifestando que «teniendo en cuenta todas estas cuestiones, desde el próximo lunes el trabajador en cuestión será trasladado a otra oficina municipal, dejando de prestar sus servicios en el área de Turismo. Al mismo tiempo esperamos que esta manifestaciones no se repitan, por el bien de Coria del Río y para evitar tener que adoptar otro tipo de medidas más drásticas».

Cabe recordar que el trabajador trasladado, que responde el nombre de Antonio Bizcocho perpetró dos comentarios ofensivos contra la Semana Santa el pasado 15 de abril. En ambos denominaba «muñecos» a las imágenes devocionales. Además alentaba, no sin cierta carga de ironía, a marcar en la declaración de la renta la cruz de la casilla de la Iglesia, «ya que hay que cubrir gastos, ya hemos pagado con nuestros impuestos limpieza y seguridad, así nos va».

Hemos de creer que cuando dice «nuestros impuestos» se refiere al de todos los ciudadanos, incluidos aquellos que forman parte del movimiento cofrade. Sea como sea el Señor Bizcocho ha sido trasladado de manera fulminante y advertido con medidas más drásticas si esta clase de comentarios se vuelve a repetir.