La iglesia de San Marcos, situada en el norte del casco histórico de Sevilla ha sido atacada esta pasada madrugada apenas tres semanas después de la cruz invertida que apareció pintada en la puerta de Santa Marina, precisamente situados a escasos metros una de otra. La pintada, que ya ha sido eliminada de San Marcos por dos operarios de Lipasam, contenía el mensaje “La propiedad es un robo”, y se situaba en la fachada principal, en la derecha de la iglesia.
Se da la circunstancia de que a principios de 2014, cuando fue provocado un incendio en la puerta del templo de Santa Marina, otros templos cercanos también sufrieron las pintadas de los atacantes. Así pues, en la capilla de los Dolores, sede de Los Servitas, podía leerse “Por nuestros muertos. Fuego!!”, mientras que en el convento de Santa Paula aparecía “Mi cuerpo, mi decisión. Aborto libre”, aunque esta pintada tuvo lugar en Navidad. Cerca de San Marcos, otra inscripción, “Aborto libre”.
La zona norte del casco antiguo de Sevilla es una de las zonas más castigadas por los actos callejeros. Tristemente, estas acciones se van multiplicando por las iglesias de Andalucía. En Córdoba, hace escasos días, también aparecían pintadas en uno de los templos.
Desde el pasado verano no pocos templos han sido objetivo de quienes atenta no solamente contra el patrimonio religioso sino contra los sentimientos de todos los creyentes. A finales de julio las pintadas ofensivas en la iglesia de San José, de Puente Genil; a últimos de agosto, la iglesia de Fátima, en Jerez. Más recientemente, a finales del mes anterior, las pintadas en Santa Marina, en Sevilla, o las del templo metropolitano, en Granada.





