Lux Aeterna, sine fine virginem

Con motivo del LXXV aniversario de de la llegada de María Santísima de la Angustia a la hermandad de los Estudiantes, la corporación sevillana ha celebrado un besamanos extraordinario en su capilla los días 17, 18 y 19 de noviembre. Un besamanos al que ha acudido nuestro compañero Benito Álvarez, para dejar testimonio gráfico de este evento histórico. 

La advocación de Angustia, con la que se venera esta Imagen, se decidió en los primeros años fundacionales de la hermandad. Ya en el 1.924, tuvieron lugar una serie de reuniones en las cuales se estableció que la advocación de la que sería Virgen titular, por sugerencia del capellán de la Universidad, D. Miguel García Miranda, fuera la de la Angustia. De hecho en el texto de la convocatoria del Cabildo Fundacional y en el Estatuto Fundacional ya se recogía esta advocación. 

Según el referido Capellán a la Stma. Virgen debía corresponderle la advocación de la tercera de las angustias de María que, en la práctica devocional de contemplar sus angustias, se corresponde con la que sufrió al presenciar la muerte de su Hijo. En consecuencia, y tras la bendición en 1.942, la talla de Astorga perdió la advocación de “Dulce Nombre de María”,con la que había sido venerada en la extinguida Cofradía del Despedimiento de Cristo o de los Pescadores, para pasar a titularse tal y como se conoce en la actualidad. 

En 1.930, y tras diversas gestiones infructuosas con otras Hermandades, Heliodoro Sancho Corbacho (por aquel entonces prioste) dio cuenta del acuerdo alcanzado con el escultor D. Antonio Bidón Villar para que, de forma gratuita realiza “un rostro y manos de tristeza de Nuestra Señora de madera de cedro y tamaño natural a mi costa. Con la mirada elevada al cielo en toda perfección, y hecho el encarnado de la Imagen por mi mano”. (Contrato de 29 de Junio de 1.930). El artista la representó de edad madura, y expresión de dolor dramático.

Tras la aprobación de los Hermanos, la nueva imagen fue bendecida por el Cardenal Ilundain en Marzo de 1931. Aunque los textos coetáneos reflejan la aceptación generalizada de la Dolorosa por parte de los Hermanos, nueve años más tarde sería sustituida por no considerarse idónea al fin pretendido. (Según la carta dirigida a los hermanos en 1.942 por el Hermano Mayor “no producía esa emoción interior, ya fuera individual o colectivo, que surge necesariamente de la contemplación devota de la Imagen.”). 

De esta forma se inició una nueva búsqueda que concluyó con la propuesta realizada por D. José Hernández Díaz para que se adquiriera la Virgen del Dulce Nombre de María, propiedad de la Hermandad del Despedimiento de Cristo, Santísimo Cristo de las Virtudes y Dulce Nombre de María, que hasta su extinción radicaba en la Iglesia Parroquial de San Isidoro. Según el autor de la propuesta “Dicha Imagen en nada desmerece de las demás Cofradías de Sevilla. Que tiene en su rostro una expresión de dolor que puede corresponder al título de Angustia perfectamente… siendo digna artísticamente de figurar al lado de nuestro amantísimo titular.”

El día 9 de Abril de 1.942 el Hermano Mayor dirigió una carta a la máxima autoridad eclesiástica en la que solicitaba la iniciación de los trámites oportunos para conseguir la cesión de la Imagen “a fin de tributársele el culto debido tanto interno como externo”, y tras varios meses de dilación (al no haberse podido reunir la Junta de Bienes) el Arzobispado dio su beneplácito a la cesión, que se formalizaría a cambio de 2.000 pesetas (cantidad en la que fue previamente tasada por los Sres. Rivera García y Hernández Díaz) más 500 en concepto de limosna. Esa cantidad fue sufragada gracias a desinteresadas donaciones de los Hermanos. 

El día 1 de Octubre de 1.942, previa entrega de la precitada cantidad, la Santísima Virgen fue trasladada hasta la Iglesia de la Anunciación, donde fue recibida por la Junta de Oficiales y el Rector de la Universidad, y el domingo 22 de Noviembre de 1.942fue bendecida bajo la advocación de Virgen de la Angustia. De ésta forma (y en palabras del Hermano Mayor) quedaban los titulares“completados a modo real y artístico, y antes que nada religioso, moviendo a la verdadera devoción a sacrosanto misterio de la tragedia del Gólgota”.

El 16 de Abril de 1.946, Martes Santo, la Santísima Virgen realiza su primera salida procesional con la Hermandad, aún cuando ya con anterioridad lo había hecho, 1.817-1.820 con la precitada Cofradía de los Pescadores. El paso de Palio, diseñado por D. Joaquín Castilla, y que ya empezaba a vislumbrarse, en mucho distaba del antiguo palio de terciopelo negro sostenido por doce varas de madera pintada que en las anteriores ocasiones había utilizado en la cofradía del Despedimiento de Cristo, corporación que encargó a Juan de Astorga la talla de esta dolorosa.


Fuente documental Hermandad de los Estudiantes