Extraordinariamente extraordinario

¿Quién iba a pensar hace 10 años en tal cantidad de salidas extraordinarias a lo largo de un año? Pues probablemente, poca gente pensara lo que lleva ocurriendo desde hace unos 3 años hasta la actualidad. ¿Qué candidato a hermano mayor no tiene en sus programas una salida extraordinaria? Quizá muy pocos.

Según la RAE, algo extraordinario es algo “fuera del orden o regla natural o común”; según los cofrades, ¿qué es? Para muchos/as (me atrevería a decir la mayoría), una procesión extraordinaria es aquella que sale cierto día entre los meses de junio y noviembre, con una banda de renombre y con un cortejo amplio, con muchas representaciones.

Pero ¿y si en vez de un día, sale el paso, del Señor o de María Santísima, dos o tres? Y si… ¿en vez de 3-4 horas, sale 7 u 8? Y si… ¿no pasa nada si se incumplen los horarios porque así lo quiere su pueblo/ciudad? Y si… ¿en vez de llamarla procesión extraordinaria la llamamos (insertar día de Semana Santa en la que hace estación de penitencia) que nos gustaría tener y no podemos por diversos factores? Y si… Y si…

Imagínense ustedes mismos cuántas preguntas pueden pasar por las cabezas de aquellos altos cargos de las hermandades que realizan extraordinarias cada dos por tres (no incluyo a todas las hermandades, las hay también que hacen extraordinarias muy correctas en todos sus aspectos), pero luego suben el precio de la cuota de hermano considerablemente.

Entonces pienso, a aquellos grupos parroquiales (que no asociaciones ilegales) que quieren formar una hermandad en un futuro y que muchas veces tanto se han criticado de “jugar a los pasitos”, y que trabajan cada día por mejorar y hacerse un hueco en la Semana Grande, ¿no le debemos un perdón? ¿no se utiliza actualmente el concepto “extraordinario” para tapar el concepto “moda”? Sí, la moda de que el día de la estación de penitencia pierda el valor que realmente tiene.

Y si… ¿la Iglesia no pone soluciones?