La hermandad de la Aguas acaba de anunciar el traslado a la Parroquia del Sagrario de su titular mariana, de María Santísima de Guadalupe, el próximo 15 de diciembre para presidir una función solemne en su honor. Una ceremonia litúrgica en la que ocupará la sagrada cátedra Monseñor Juan José Asenjo Pelegrina, Arzobispo de Sevilla. A su finalización, se procederá el traslado de regreso a la Capilla de Nuestra Señora del Rosario.
Previamente, los próximos días 12, 13 y 14 de diciembre a las 20:10h se celebrará un Solemne Triduo en su honor con el siguiente orden: rezo del Santo Rosario, Santa Misa con Homilía y Canto de la SALVE, ocupando la Sagrada Cátedra Nº. Hº. el Rvdo. Padre D. Gregorio Sillero Fernández, Director Espiritual de nuestra Corporación, el día 12.El Rvdo. Padre D. Juan José Sauco Torres, Párroco de San Bartolomé el día 13 y el Rvdo. Padre D. Marcelino Manzano Vilches, Párroco de San Vicente y Delegado Diocesano de Hermandades y Cofradías el día 14. Finalmente el domingo día 17 de diciembre, María Santísima de Guadalupe estará expuesta en Devoto Besamanos durante toda la jornada.
Se trata de la segunda ocasión en la que la dolorosa visita la Parroquia del Sagrario de la Santa Iglesia Catedral de Sevilla en 2017, ya que el pasado mes de febrero, la hermandad de Las Aguas celebró un Besamanos Extraordinario enmarcado en el programa de cultos que la corporación ha venido desarrollando con motivo del L aniversario de la Bendición de María Santísima de Guadalupe. La imagen de María Santísima de Guadalupe fue realizada en 1965 por Luis Álvarez Duarte, siendo considerada como su gran ópera prima. Fue adquirida por la Hermandad un año después y bendecida el 19 de febrero de 1967 en la parroquia de San Bartolomé por su párroco D. Salvador Díaz Luque.
Tallada en madera de ciprés, responde al modelo de la Dolorosa sevillana, de gran belleza, en la que destacan sus rasgos juveniles y la expresión de su mirada. Con esta imagen Álvarez Duarte realizó una aportación muy personal a la imaginería sevillana y que ha influido notablemente tanto en su producción como en la del resto de escultores actuales. En 1981 su autor le sustituyó el candelero, tallándole unas nuevas manos y en 2010 ha intervenido nuevamente sobre la imagen a la que ha sometido a una limpieza, gracias a la cual ha recuperado las tonalidades claras de su encarnadura. La Virgen de Guadalupe realizó su primera salida procesional el Lunes Santo de 1969.





