Tiene la memoria histórica de la hermandad del Santo Entierro de Huelva, la más antigua de la ciudad, una de esas joyas que el tiempo han ido difuminando de la realidad cofrade contemporánea pero cuya esencia ha permanecido latente a lo largo de las décadas conformando un auténtico anhelo colectivo para los cofrades de la corporación onubense que gracias a dos de los mejores artistas que actualmente existen dentro del elenco del actual panorama cofrade está comenzando a ser una realidad.
Se trata del antiguo palio de la virgen de la Soledad de María, obra del inmortal Juan Manuel Rodríguez Ojeda, realizado en 1921, que fue destruido en la Guerra Civil, junto con los pasos y las imágenes titulares de la corporación y la mayor parte del patrimonio corporativo. La obra desaparecida, únicamente podía ser admirada a través antiguas fotografías y el deseo de que algún día pudiera materializarse una entelequia para una hermandad cuyo potencial económico no ha permitido a lo largo de todo este tiempo acometer empresas de gran envergadura.
En los últimos años, una comisión de hermanos ha estado trabajando con intensidad para que este sueño abandonara el campo de la utopía para pasar a convertirse en realidad. Para ello, determinaron contar con dos de los artistas más importantes de la actualidad, el cordobés Rafael de Rueda, que ha recuperado el diseño original del genio Rodríguez Ojeda y el ecijano Jesús Rosado, responsable de los trabajos de ejecución de las nuevas piezas bordadas. Dos artistas cuyo nombre se halla asociado a las más importantes hermandades del Universo Cofrade, cuyos patrimonios han ido incorporando multitud de piezas emanadas de su indiscutible capacidad artística.
Un proyecto que comenzó a dar sus primeros pasos con la confección de las nuevas bambalinas lisas del palio de la dolorosa onubense, que ya fueron estrenadas el pasado Viernes Santo y que, a lo largo de los meses posteriores, han comenzado a ser bordadas en el prestigioso taller astigitano. El diseño recuperado por Rueda, que se ha basado en el importante archivo fotográfico que se conserva sobre este palio, ha permitido que los bordados juanmanuelinos de la bambalina frontal vayan tomando cuerpo, de tal modo que el estreno de la primera pieza de este ambicioso proyecto pueda comenzar a vislumbrarse en el horizonte.
Un trabajo encomiable que permitirá a la Semana Santa de Huelva y a toda la Andalucía cofrade volver a disfrutar de una maravilla que la irracionalidad humana quiso hurtarnos para siempre.





