Francisco Javier Murillo propondrá una salida extraordinaria de los titulares del Calvario, con vistas a la celebración del 300 aniversario de la cofradía, en caso de salir elegido hermano mayor

Francisco Javier Murillo

, candidato a presidir la Hermandad del Calvario los próximos cuatro años, tomando el testigo de Rafael Guerra que agota su segundo mandato, ha comenzado a desgranar los aspectos más llamativos del proyecto que tiene intención de desarrollar, en el caso de obtener el respaldo mayoritario de sus hermanos en el Cabildo Extraordinario de elecciones que se celebrará en el seno de la corporación de San Lorenzo el próximo 10 de junio. Algunos de estos tienen relación directa con una de las fechas que se avecinan en el horizonte de la hermandad, la celebración de su 300 aniversario fundacional que tendrá lugar en 2022.

Cabe recordar que en el año de 1722 quedaba constituida la hermandad del Calvario – previa aprobación de sus estatutos el 20 de julio del mismo año, cuando el obispo Marcelino Siuri sancionó la Constitución de la Cofradía –. Una corporación que dio sus primeros pasos en torno a la talla de un nazareno de pequeñas dimensiones y estilo rococó, realizado en 1723 por el trinitario Fray Juan de la Concepción, formado en Granada y autor de una prolífica obra religiosa. El proceso de ejecución de Nuestro Padre Jesús del Calvario fue acometido tras el encargo de la joven corporación, sin duda influenciada por su extraordinaria relación con los hermanos del cercano convento de Nuestra Señora de Gracia.

Aunque la práctica del Vía Crucis – muy extendida y de gran relevancia en el siglo XVIII – había sido sin duda alguna la clave del funcionamiento de la cofradía en sus primeros pasos antes incluso de la llegada del dulce y aniñado nazareno, esta se intensificó aún más con Él, dando lugar a una tradición que se llevaba a término cada viernes, domingo y festivo. Hasta la venida de estos días, el Señor aguardaba en el templo, cubierto por velos de los que quedaba despojado para acudir en solemne rezo hasta el Calvario, ubicado en el Marrubial, lugar hasta el que le seguían en el ejercicio una gran cantidad de devotos y cuya primera edición tuvo lugar el 15 de agosto de 1722. Este origen, que se pierde en la memoria de los tiempos, fue el punto de partida de la cofradía que cada Miércoles Santo tiñe de morado las calles de Córdoba.

Con la mirada puesta en tan señalado acontecimiento, el candidato Francisco Javier Murillo, ha marcado en rojo la llegada de 2022, fecha en la que la corporación cumplirá tres siglos de existencia. Una efemérides para cuya celebración, el candidato ha manifestado su firme intención de constituir una comisión de expertos para concretar un programa de cultos y eventos, que nutran de contenido una conmemoración que Murillo desea que marque un hito en el devenir histórico de esta antigua hermandad cordobesa. No obstante, como no podía ser de otro modo, entre sus ideas figuran algunos aspectos que, si obtiene la confianza de sus hermanos tiene la firme intención de acometer.

Entre estas ideas goza de un lugar de privilegio la celebración de una salida extraordinaria, siempre y cuando sea aprobada por los organismos competentes. Una salida de ambos titulares de la cofradía, Nuestro Padre Jesús del Calvario y Nuestra Señora del Mayor Dolor, presumiblemente a la Santa Iglesia Catedral, que propiciará que en 2022 los pasos de la corporación se pongan en la calle dos veces, aunque tiempo habrá para concretar los pormenores, si así lo estiman oportuno los hermanos de la corporación. Una salida extraordinaria que sería la guida culminante de una conmemoración para la cual Murillo tiene pensadas otras interesantes propuestas que irá desvelando paulatinamente, pero que ya de por sí, se erige como un reclamo especialmente llamativo para una fecha que pasará a la historia de la hermandad y deberá ser un elemento que facilite la evidente revitalización que la entidad ha venido experimentando en los últimos años con notable éxito.