Justo Rufino: “No entiendo las críticas de quienes están en contra de la carrera oficial a la inversa”

Las últimas elecciones llevadas a cabo en la hermandad de la Candelaria dieron como ganador a Justo Rufino. Durante el proceso electoral, ejercieron el derecho a voto 560 hermanos, de los que 364 votaron a favor, siendo 193 los que se decantaron por la candidatura de Maribel Acevedo. Tres votos nulos y ninguno en blanco, lo que implicaba que quienes se acercaron a las urnas tuvieron claro qué candidato apoyar. Desde entonces, Justo Rufino tomó las riendas de una corporación que los nueve años anteriores estuvo comandada por José María Cuadro, histórico de la hermandad. Ahora, un año antes de que finalice su mandato, hace balance y recuerda la pasada estación de penitencia del Martes Santo, entre otros asuntos.

El actual hermano mayor de La Candelaria tiene guardadas en la retina varias imágenes del pasado Martes Santo. Según Juan Rufino, los momentos que para él estuvieron cargados de belleza fue el paso de la hermandad por los Jardines de Murillo y por la Plaza de Triunfo. Remarca también que fue “un gran honor”, que la Virgen de la Candelaria llevase un rosario del Papa Francisco, mientras que de la polémica generada en torno a la carrera oficial a la inversa, deja claro que no entiende las críticas de quienes están en contra de que el Martes Santo comience en la catedral y termine el recorrido oficial en Campana. Es más, sentencia que los hermanos mayores continuarán defendiendo la idea de que esta jornada se repita tal y como se ha desarrollado este año.

De la tan esperada reforma global que paulatinamente parece ser más una utopía que un hecho que pueda llevarse a cabo a lo largo de los próximos meses, considera que la idea principal sería que se solucionaran definitivamente los problemas por los que atraviesa la Semana Santa. Sin embargo, tal y como están sucediéndose las cosas en el Consejo, parece que esta serie de cambios tendrán que esperar.

Finalmente, también tiene palabras para la procesión eucarística en un mes que está próximo a expirar, detallando que esta estuvo rodeada de una gran participación y gran fervor. Por último, en lo que respecta al exceso de procesiones, sobre todo las que se suceden en mayo y junio, entre cruces de mayo, sacramentales, etc., se muestra tajante. ¿Habría que moderar las salidas procesionales? “No”.