Un paso hacia adelante

De los pasos que alternaban el rojo de los faldones, el dorado de la canastilla y los claveles rojos como guiño a la bandera de España en la época del franquismo ya va quedando menos presencia aunque todavía algunas hermandades se resisten, sobre todo en lo que a los primeros pasos se refiere. En líneas generales, los pasos de las dolorosas han avanzado en escasos años hacia la conformación de nuevas formas de expresión gracias a la profusión de nuevas especies florales, añadiendo además plantas e incluso flores de talco o de tela, a las ya conocidas de cera que se han convertido en señas de identidad de algunos palios.

Si en el paso de Cristo emerge el de la Fundación de los Negritos como uno de los más cuidados a la par que más innovadores, siendo una de las referencias, el abanico muestra una amplia gama de exornos que van desde la profusión del palio de la Esperanza de Triana hasta los característicos claveles rosas de la Virgen del Subterráneo, de La Cena, o los del Dulce Nombre, pasando por las innovaciones que han introducido últimamente hermandades como el Polígono de San Pablo o el Buen Fin.

En lo que respecta a la primera hermandad del Lunes Santo, el palio de la dolorosa fue exornado este año por alstroemerias, delfinios, jacintos, orquídeas, cymbidium y rosas blancas, rosas y raniculos rosas, esparraguera con pan de oro, hortensias y tansetum en todos pastel. En cuanto al paso de la Virgen de la Palma, del Buen Fin, apostaron por rosas champagne, tilupanes, frecsias y gladiolos blancos, paniculata blanca y hojas de pan de oro.  La dolorosa de los Ángeles, de los Negritos, el exorno estuvo conformado por orquídeas vanda blancas, calas blancas, rosas champagne, allium y astilbe blanco y brunias.

En los pasos de Cristo, el Cristo de la Fundación acompañado por astrantia, escabiosa y tulipanes morados, brunia y thirlansia. También gustó bastante el segundo de Las Siete Palabras, con calas blancas, azucenas moradas y rosas rojas. Uno de los pasos que en los últimos años viene sorprendiendo es el del Cristo de la Humildad y Paciencia, de la Cena. La junta de gobierno se decantó este año por lirios morados, cardos, hiedra, tulipanes, frecsias, orquídeas vanda moradas, rosas rojas, anigozanto amarillo y definio morado. El primero de los pasos de la Resurrección llevó este año celosía, proteas, limonio, liatris morados, orquídeas cymbidium, rosas, calas blancas, cardos e hipérico rojo, siendo uno de los exornos más aplaudidos.

Volviendo al exorno de las dolorosas, la hermandad de los Gitanos viene demostrando que, mientras que mantiene la tradición en el primero de los pasos con los claveles rojos, en el segundo, la sofisticación viene siendo una de sus señas de identidad. De aquel exorno que recordaba a los fanales conventuales en el año del V centenario de Santa Teresa de Jesús al que ha lucido este año, compuesto por jacintos, frecsias, ranúnculo, rosas blancas y rosas, bouvardias blancas, delfinio celeste, hipérico blanco, uvas y brunías.

Entre las innovaciones que han perdurado en los últimos años y que siguen estando presentes en la conformación de los exornos de los pasos se encuentran las frecsias, jacintos y delfinios, siendo las más extravagantes las magnolias skeleton con pan de oro de la Esperanza de Triana y los más curiosos, los claveles chinos verdes que lució en sus jarras la Virgen del Rocío, de la Redención.