Juan Carlos Cabrera: «No es bueno que cada día de la Semana Santa sea una república independiente»

Juan Carlos Cabrera, Delegado de Fiestas Mayores, Seguridad y Movilidad del Ayuntamiento de Sevilla, ha estado presente en los micrófonos de El Llamador para abordar diversos temas de actualidad relacionados con la Semana Santa de Sevilla, esencialmente el enojoso asunto de la polémica entre las hermandades del Martes Santo y el Consejo General de Hermandades de Sevilla.

Cuestionado acerca de si es viable, desde el punto de vista de la seguridad, el plan propuesto por el Consejo para el Martes Santo, Cabrera ha asegurado que es la primera vez que se expone la seguridad de una jornada al CECOP. En este sentido, el concejal ha reconocido que estuvieron en el Consejo analizando el proyecto y que les pareció factible, sin cerrar las puertas a que hubiera más diálogo para que se volvieran a tratar los temas no dándose por cerrados, pero teniendo claro que había que volver al punto inicial, superada la prueba realizada en 2018, es decir, respetando que todos los días tengan el mismo recorrido empezando por Campana y culminando la Carrera Oficial en la Catedral. 

Cabrera ha subrayado que no ocurrió así el pasado año cuando el CECOP solo se pudo pronunciar sobre la propuesta realizada y ya materializada por las hermandades del Martes Santo. Además ha subrayado, al hilo del la presunta exigencia por parte de las corporaciones afectadas de que se garantizase por escrito la seguridad de los cortejos, que no se debe olvidar que lo que se está tratando es un criterio de orden de salida sobre una estación de penitencia y que la seguridad siempre es siempre la prioridad, recordando que siempre se han puesto todas las medidas algunas de ellas impensables hace unos años.

Cabrera ha añadido que «lo que tenemos que hacer es ponernos todos de acuerdo, de una vez por todas, para determinar como queremos la Semana Santa, al unísono, ya que un cambio de una jornada es un cambio sustancial, que afecta a toda la Semana Santa y, por tanto, hay que ponerse de acuerdo». En este sentido, ha recordado que «las calles siguen siendo las mismas de 1950» y que los cortejos se han multiplicado en número, para un espacio físico que sigue siendo el mismo. Cabrera ha afirmado que «pasar nazarenos a filas de a tres es poco solemne y poco respetuoso con los propios nazarenos, por tanto hay que tomar medidas», ha enfatizado antes de subrayar  que «si desde el Ayuntamiento tomamos medidas fue porque ya no se respetaban los cortejos ni se respetaban los cruces; por eso se pusieron las cámaras de seguridad y por eso se implantaron los aforamientos y se instaló iluminación especial. Aforamientos que este año se  reproducirán en  la mayoría de los  puntos del año  pasado y en otros nuevos, como la salida de la  Esperanza de Triana se producirán por vez primera. En concreto se aforarán la calle Pureza y el Altozano, por petición de la propia Hermandad que ha quedado muy satisfecha tras el «experimento» de la salida extraordinaria.

Cabrera ha valorado que los hermanos mayores del Martes Santo quisieran tomar medidas, «pero tenemos que ponernos de acuerdo todos, para que se haga la vez, desde el punto de vista global de la Semana Santa». «No es bueno que cada día sea una república independiente», ha subrayado. Finalmente, ha agradecido que los hermanos mayores hayan acatado el plan propuesto por el Congreso porque cree que ello redunda en el bien de la Semana Santa. Hay que tener voluntad de llegar a acuerdos.