La Virgen de la Soledad de San Buenaventura, trasladada temporalmente a los pies del Cristo de la Salvación

La Iglesia de San Buenaventura alberga estos días una imagen inusual a resultas del traslado de la Santísima Virgen de la Soledad que ha debido abandonar su ubicación habitual como consecuencia de las obras de reparación que se están efectuando en el zócalo contiguo al altar en el que habitualmente se encuentra dispuesta la dolorosa de Gabriel de Astorga y Miranda.

En virtud de la mencionada intervención, la imagen ha sido trasladada temporalmente desde su enclave tradicional, el retablo de Nuestra Señora de la Soledad, acompañada por la Santa Cruz, tallado y ensamblado por Manuel Guzmán Bejarano, en el Muro del Evangelio, a la Nave de la Epístola, a la derecha del templo, concretamente a los pies del Santísimo Cristo de la Salvación. Una disposición que se mantendrá hasta que finalicen las citadas obras la semana próxima.